Volvía el MUWI en su segunda edición y lo hacía con la necesidad de superar la primera edición que, si bien fue eso, una primera toma de contacto, también fue un éxito. Es por ello que la organización se encontraba con el reto de dar un puntito más. Y sí, lo han hecho.

Porque el festival logroñés es algo más que un evento musical. Al encanto de la ciudad y sus facilidades (recordemos que el recinto está a menos de diez minutos andando de la zona de la calle Laurel) se unen una serie de actividades complementarias relacionadas con el vino y la gastronomía. A todo ello hay que sumarle el atractivo de las Bodegas Franco-españolas, un recinto único y exprimido -con mucho mimo- al máximo, en el que cada espacio se convierte en especial.

Otra de las novedades que presentaba este año ha sido la ampliación a una cuarta jornada, haciendo crecer aún más las posibilidades que brinda el festival.

Jueves 24 de agosto

La primera jornada musical no se desarrolló dentro de las bodegas si no que acercó el evento a la ciudad y convirtió la muralla del Revellín en el lugar en el que dar el pistoletazo de salida a cuatro días frenéticos. Sonic Sisters fueron los encargados de hacer que el MUWI arrancase con un punto de energía que no iba a perder ni durante esa noche, ni en los días sucesivos. La banda riojana apenas cuenta con meses desde su creación pero, en poco tiempo, parecen llevar toda una vida. Buceando entre el synth pop o el rock, Laura, Fernando y Marcelo hicieron que la puesta de sol se convirtiese en cósmica. “Are you ready” o “High Speed” fueron algunos de sus temas más celebrados.

Tras ellos, Los Bengala (foto inferior). Son Guillermo y Borja dos tipos dóciles, agradables en el trato, educados y cultos. Pero ya sabemos todos la conversión del dúo zaragozano cuando sube a un escenario. Y Logroño no iba a ser menos. En un par de temas consiguieron enganchar con lo directo de sus letras y su predisposición a la revolución. Y es que se sienten cómodos en Logroño (ya pasaron por aquí en la última edición de Actual) y eso se nota. Repaso a su disco debut, “Incluso Festivos”, avance del nuevo, “Año Selvático” (en septiembre a la venta) y homenaje sentido a Sergio Algora y el niño gusano con una deliciosa versión de “Creo que te voy a dejar (bueno, no sé)”.

Otro de los nombres que llamaban la atención al aparecer el cartel del MUWI fue el de Joe Crepúsculo. Joel, sin duda, es un reclamo en cualquier festival pues es sinónimo de diversión. Acompañado por Aaron Rux, las “Música para adultos”, “Te voy a pinchar”, “Dime la verdad” o “Pisciburguer”, fueron algunas de los temas más celebrados. Por supuesto, faltaba el colofón en forma de “Mi fábrica de baile”, en la que, como ya se ha convertido en tradición, el público acompañó desde el escenario.

Cerraban la jornada Unicornicats Djs, como Los Bengala, también de Zaragoza. Adrián y Vicky son casi logroñeses y eso les hace sentirse cómodos. Su set lo demostró. Una cascada de electrónica mezclada con mimo que puso el broche de oro a un jueves que, tanto musicalmente como a nivel de público, fue un éxito.

Viernes 25 de agosto

Durante la segunda jornada el pulso del festival iba a trasladarse a las Bodegas, de donde ya no se marcharía. A pesar del fuerte calor que acompañó a Logroño durante todo el día, Shinova fueron capaces de aglutinar público, derrochar energía y, además, hacer bailar. Con cuatro discos a sus espaldas, se nota que este verano ha sido potentísimo a nivel de festivales y en Logroño mostraron un nivel de forma exquisito. El Festival Gigante y el Granada Sound, serán las últimas fechas estivales de la banda.

Kokoshca, que salían al escenario con puntualidad británica (todo el festival cumplió con el horario previsto, lo que es de admirar), fueron ese punto que necesitaba el cartel del viernes. Un indie de los de verdad. En ocasiones con actitud pop y en otras, casi cercanos al punk. Los navarros dejaron muy buen sabor de boca y Logroño demostró que conoce sus temas y que, “Algo Real”, su último trabajo, ha calado. El momento álgido se vivió con “No Queda Nada”.

Vaya revolución iban a provocar Las Bistecs y su electro disgusting. El comienzo fue arrollador y, durante todo el concierto, consiguieron tener al público entregado. Quizás fue uno de los bolos más celebrados del fin de semana. Sus ácidas letras fueron coreadas enérgicamente y su show, sus bailes y su puesta en escena, celebradísimos. Ellas estaban muy felices de que, por fin, tuviesen un festival a su “gusto”, un festival del vino.

Llegaba Amatria (foto superior), quien ya había actuado en formato acústico en otro de los escenarios que presentaba la bodega, nada más y nada menos que dentro de una sala de barricas (y es que ese es otro de los atractivos del MUWI, todo lo que rodea a la música). Joni tiene ansia de música y Logroño tenía ganas de Amatria. Ha conseguido que temas como “El Golpe”, “La Copa de Europa” y, sobre todo “Chinches”, estén en ese grupo de temas con los que, ya sea en Albacete o El Ferrol, la gente se vuelva loca. Logroño no iba a ser menos.

El plato fuerte, uno de los grandes movimientos a nivel de cartel de este MUWI, fue el de la última banda de la noche, Rinôçérôse (foto encabezado). Los franceses volvían a Logroño después de haber dejado en el recuerdo noches alucinantes como aquellas de Actual. Por aquí se les quiere, y eso se notó. Repaso a toda su carrera pero ausencia de algunos de sus primeros hits, como “Bitch”. Su sonido fue limpio, de banda grande, trabajada, demostrando el cartel de súper grupo que aún atesoran. Además, es digno de alabar cómo siguen derrochando toda su energía.

Cerraba la noche un ya habitual del MUWI, Edu Anmu, que consiguió congregar a una gran cantidad de público y que hizo un repaso vertiginoso y mezclado con estudiado mimo, a himnos bailables (sin caer en la repetición de los festivales) de todos los tiempos, fusionando electrónica y rock a partes iguales. Sesión muy celebrada y broche de oro a la segunda jornada.

Destacar también la presencia de Jotapop, dj de continuidad que estuvo animando los tiempos entre concierto y concierto con una selección acertada, bien mezclada y disfrutada. También lo sería su sesión en Maldeamores con éxito rotundo de público.

Sábado 26 de agosto

Llegaba el tercer día del MUWI con la capital riojana sometida a un calor y humedad realmente difíciles de soportar. Allí salió Ana, La Bien Querida (foto inferior), quien nos se dejó amedrentar por las condiciones climatológicas. Tampoco el público, y tampoco la organización que, en otro de sus movimientos tan cargados de mimo (como todo lo que se hace en el festival), instaló parasoles frente al escenario para la comodidad de los “muwiers”. Su set fue creciendo y poco a poco incorporando cajas de ritmos para terminar más fuerte con “A Veces Ni Eso” o “Poderes Extraños”. Ana convenció y congregó, lo que no es fácil en la primera hora de un festival.

Rasgaba la dulzura de “La Bienque” la energía de los murcianos Perro, que venían con ganas. Esa actitud punk tan espontánea cautivó a Logroño. Y es que era su primer bolo en la ciudad. Debutaron y conquistaron a base de sus ya clásicos hits (“La Reina de Inglaterra”, “Popera”, “Paco Fiestas”, “OLRAIT”, “Droga Porro”…). Fueron lo que Kokoshca (salvando las distancias) representaba el viernes. Frescura y desparpajo.

¡Ay, Soleá! Llegó y conquistó. Llegó y enamoró. Si preguntas por la mayor emoción del festival, ahí estaba ella. Consiguió emocionar, incluso hay quien cuenta que le caían las lágrimas. La Morente representa la fusión entre el flamenco y el rock continúa el legado de su padre y cuenta, además, con leyendas vivas como Antonio Arias. Así, Soleá sonó a ella, pero también recordó a Lagartija Nick o Los Planetas.

The Excitements (foto inferior)se encontraron con un reto, hacer que Soleá no eclipsase a todo lo que venía después. Y sí, consiguieron estar a la altura. Ese revival soul que explosionó en España hace más de una década, ha dejado a los barceloneses como uno de los mayores exponentes. Liderados por Koko-Jean Davis y secundados por una banda llena de alucinantes músicos, avisaron de las ganas que tenían de Logroño y lo dejaron claro con un bolo brillante, enérgico y convincente.

El turno de las bandas se cerraba con WAS (foto inferior), otros a los que se quiere bien por aquí. Era la primera vez que actuaban, a cielo abierto, en Logroño. Siempre había sido en una de las salas de referencia, Biribay, o como dj set en Maldeamores (que durante las tres jornadas se convirtió en el lugar de peregrinaje tras los conciertos con sets de los djs de continuidad).
Y todo salió bien. “Gau Ama” ha peregrinado por España demostrando la pedazo de banda que son, una de las mejores del panorama nacional. En un repaso de sus temas desde su “We Are Standard” hasta “Gau Ama”, y dejando clara su evolución, WAS fueron la culminación de un sábado que había sido alucinante.

Cerraba la jornada el dj set del Columpio Asesino en formato trío. El público se dividió entre ellos y el set de David Van Bylen en Maldeamores. David había sido el dj de continuidad durante todos los conciertos y fue, como siempre, muy disfrutado. También J. Polli, que había venido desde Irlanda y convenció en la Sala Los Arcos, donde las barricas son un acompañamiento mágico a todo lo que suena.

Domingo 27 de agosto

La jornada del domingo estaba pensada para que el festival siguiese siendo potente un día más. No pensemos que era de relleno. Nombres como Tailor for Penguins o Mostaza Gálvez tuvieron que suspender sus conciertos por culpa de una lluvia que, a eso de las cinco de la tarde, obligó a la organización, en una durísima decisión, a suspender.

Sólo había habido tiempo para Palodú, Las Kasettes o las sesiones de Lugg y Edu Anmu (bajo el nombre de PopRockers!).

El MUWI está aquí y ha vuelto a demostrar que viene para quedarse. Un éxito organizativo y de público, un festival que crece y crece y que ya no sólo se limita a la ciudad de Logroño puesto que ha conseguido acaparar la atención de muchas más zonas del país demostrando, así, que su repercusión va en aumento.