Se presentaba Low en Sevilla para conmemorar el vigésimo aniversario del Teatro Central, aunque la puntualidad no llegó a ser inglesa (reivindicaron su americanismo) salieron con ganas de demostrar que estaban al nivel de la cita. Comenzaron con “Monkey” y su distorsión, sabiendo que ese camino se desandaría durante el concierto. “Silver Raider” nos abrió la puerta de la quietud, adentrándonos  suavemente en su poesía, notando esa conjunción perfecta que son las voces de Alan y Mimi, alzándose hasta el infinito.
“Try to sleep” hizo que nos diéramos cuenta de que en realidad, ésta era una visita para presentar su último trabajo hasta la fecha “C´mon” (Sub Pop 2011) con altibajos tanto en estudio como en el directo, aunque se hicieron acompañar de las mas convincentes piezas para defenderlo “Witches” con una guitarra eléctrica que sesgó el alma de los allí presentes, seguida de “Especially Me” que se convirtió en el primer increscendo de la noche suave, áspero y bello a partes iguales.

Llegó el tiempo de las presentación del nuevo bajista, Steve Garrington para marcarse “In the drugs” sin banjo, pero igual de efectista, alguien del público pareció preveerlo y mando callar el ligero murmullo existente para saborearlo de principio a fin.
La armonía vocal volvió a brillar, como no dejó de hacerlo durante todo el concierto, en “Sunflowers” delicada y suave, tras ello llegó, tal y como comentó Alan una de las peticiones hechas por los seguidores a través de Internet para ser tocadas en el concierto, “Dinosaur Act”, recuperando la distorsión y haciéndola conductora de una interpretación brillante que llenó el teatro de esa magia que ellos saben crear.
“(That´s how you sing) Amazing Grace” nos hizo rememorar ese comienzo del álbum “Trust” con la guitarra volviéndonos a pellizcar el alma mientras la divina gracia bajaba a través de sus voces para curarnos. “You see everything” fue quizás la pieza mas sustituible dentro del set, dentro de tanto nivel era normal que éste no se pudiera mantener siempre, como mencionamos antes, este podría ser uno de los altibajos del último disco.
Alan presentó una “muy vieja canción” y así fue, empezó a sonar “Words”, año noventa y cuatro,  aunque sonó fresca como el primer día introducida por el piano y posteriormente tomando protagonismo el bajo.
“Shame”, con el hilo conductor de la voz de Mimi, y “Murderer” volviendo a ensalzar los coros, cerraron el concierto, pero nos tenían preparado un bis a petición popular, integro de su último disco, sonaron “Nothing but heart” y “$20” repitiendo que “My love is for free” y entregándonoslo por completo.
Sonido perfecto, público respetuoso y entrega total de los artistas, que todo siga así y sigamos celebrando más décadas de música en el Central.