Por mucho que sus hit singles funcionen en las pistas de medio mundo, siempre es una sorpresa descubrir que el poder de convocatoria de un proyecto como LCD Soundsystem es suficiente para llenar el espacio grande de Razzmatazz. Lo contrario sería una injusticia, pero aún así sorprende. De todos modos, visto el resultado, no cabe duda de que los neoyorquinos se lo merecían. En su cuarta visita a la Ciudad Condal, James Murphy y sus compañeros presentaban “Sound Of Silver”, su segundo larga duración y la demostración palpable de que van muy en serio. Lo que no podíamos imaginar es que incluso los cortes menos atractivos en estudio iban a tomar en su puesta en escena una fuerza y efectividad difícil de imaginar (sirva el caso de la muy vitoreada “All My Friends”). De hecho, el set de los americanos no vivió ni un bajón hasta los minutos finales (“New York I Love You” no sonó mal, pero todos esperábamos un bis definitivo, “Losing My Edge”, por ejemplo) ya desde el crescendo inicial con los prácticamente ocho minutos de “Us Vs Them”, a los que seguiría una versión acelerada y rockera de “Daft Punk Is Playing At My House”. Durante el resto del concierto, no faltarían los temas nuevos (“Get Innocuous”, “North American Scum”, “Watch The Tapes”; una versión del “No Love Lost” de Joy Division), ni los momentos para el recuerdo (“Tribulations”, “Movement” y sobre todo la absolutamente arrolladora interpretación de “Yeah”, uno de los más apasionantes subidones que hayamos vivido en la sala barcelonesa en años). Tampoco falló la banda, con Nancy Whang dirigiendo desde el centro, Pat Mahoney efectivo en lo rítmico, Phil Skarich o Al Doyle de Hot Chip sacándole el máximo partido posible a guitarra y bajo; ni por supuesto los cencerros de Murphy. Él mismo nos comentaba recientemente que lo que puede verse sobre un escenario no es más que un grupo de versiones de LCD Soundsystem, bien, pues quede claro que se trata del mejor grupo de versiones del mundo.