La octava edición del Arenal Sound se ha coronado como la más multitudinaria hasta la fecha. Un festival donde el éxito de público ha venido marcado por los DJ’s y el género electrónico, más que por el rock alternativo o la música indie.

Jueves 3

El escenario Desperados arrancaba con una de las bandas más esperadas de la primera jornada de festival. Miss Caffeína, fieles ya a su cita con Burriana, daban inicio a su espectáculo con las canciones de su último álbum Detroit. Un setlist variado, entre los temas más recientes y recuperando algunos clásicos, hicieron bailar a la pista al ritmo de “Titanes”, “El Rescate” o “Capitán” entre otros. Alberto Jiménez, también bastante dado a la interacción con el público como en la mayoría de sus shows, invitaba a que la gente lo acompañara en los coros de hits como “Oh! Sana” o el ya mítico “Mira cómo vuelo”.

Seguía la fiesta con la música rock de Sidecars que abrieron su show con “Fuego Cruzado”, como de costumbre. Su recibimiento fue más que caluroso, también en el sentido literal, pues si algo han tenido en común la mayoría de bandas que han participado en el Arenal Sound han sido los comentarios acerca de las temperatuas abrasadoras de estos cuatro días. Aunque los madrileños se ciñeron bastante al patrón de canciones que están siguiendo desde su última gira, la banda mostró una actitud entregada y un auténtico sonido rock muy enérgico que fue muy bien recibido por parte del público.

Sidecars

Lori Meyers, una de las bandas que encabezaba los conciertos de noche no dejó de sorprender con su impresionante puesta en escena. El desarrollo de efectos y equipo de iluminación que traen desde su regreso a los escenarios con su último disco da mucho juego en los directos. Desde el principio ya dejó a gran parte de la asistencia con la boca abierta con la potentísima canción “Vértigo I” en la que los músicos aparecían detrás de una pantalla de luces que iba moviéndose hacia arriba a medida que avanzaba el tema. En la nueva balada “Todo lo que dicen de ti” también se iluminaban las letras de forma parecida. La ventaja de apostar por un espectáculo de luces es que les ha dado cierta distinción del resto de artistas que llevaban un espectáculo más sobrio. Uno de los momentos más emocionantes del show fue cuando su cantante, Noni, bajó al foso a cantar directamente a los fans de las primeras filas en “Alta Fidelidad”. Locura total para el público.

Lori Meyers

La faceta más guitarrera y dura del festival de Burriana llegaba de la mano de la banda Dinero. Buen sonido, fuerza en el escenario y una gran energía, caracterizaron el show de los madrileños que presentaban en el Arenal Sound su último trabajo “Cero”. Tampoco olvidaron antiguos temas como “En Invierno”, que empezaron a cantar a capella, o “Lo Mismo” que al ritmo de unas frenéticas luces entusiasmaron al público.

Continuó después, con todo el indie rock que les define, el grupo inglés Bastille. Acompañados de unos fondos vintage y de imágenes un tanto surrealistas, lograron llenar la pista como no se había visto hasta ese momento en el festival. Su cantante Dan Smith interpretó de una forma muy dinámica sobre el escenario todos los temas más conocidos, de los que “Of Night” o “Good Grief” no podían fallar.

Bastille

El concierto con diferencia más concurrido y probablemente el más esperado para la gran parte del público de los cuatro días de festival fue sin lugar a dudas el del joven productor y DJ holandés Martin Garrix. El espectáculo de uno de los mayores símbolos de la electrónica en la actualidad estuvo acompañado de numerosos efectos de luces e incluso fuegos artificiales que justificaron que el recinto del festival estuviera completamente plagado de gente. Famosos hits como “Animals” o “Don’t Look Down” hicieron enloquecer a la pista de baile más extensa del festival.

Viernes 4

El grupo Viva Suecia fue el encargado de romper el hielo en la segunda jornada de Arenal Sound. La banda murciana ofreció un buen show en el que desgarraron con energía sus mejores temas con una actitud entregada frente a un pequeño público. La complicidad entre los músicos y lo bien que lo pasan interpretando es algo que atraviesa ese muro invisible entre escenario y pista. Seguidamente, Sidonie aparecía en escena en el Desperados. La ya infalible banda para gran parte de los festivales del país se hizo rápidamente con la atención de los seguidores con una actuación muy amena y una constante interacción con el público. No cambian en nada lo que están haciendo en el resto de conciertos de la gira, pero es una fórmula que innegablemente les funciona.

León Benavente fue el último plato fuerte de las bandas nacionales de la jornada de viernes. Con uno de los mejores directos del festival no defraudó. Junto a sus temas más recientes sacó bajo la luz de los focos “Ánimo, Valiente” o “Tipo D” que hicieron cantar a toda la pista.

Le llegaba el turno una hora más tarde al inconfundible sonido folk rock de Jake Bugg. Una minúscula asistencia volvió a justificar el tipo de público mayoritario al que cada vez va más dirigido este festival desde algunas ediciones. No obstante, la calidad del músico inglés no bajó lo más mínimo. Un sonido brillante acompañado de un repertorio más que acertado entre los clásicos y los que no lo eran tanto fueron el motivo indiscutible de coronarse como una de las actuaciones de mayor valor del festival, a pesar de todo.

Jake Bugg

Los suecos The Royal Concept arrancaron con un show enérgico aportando el sonido rock que tanto se echaba de menos hasta ese momento. David Larson, su cantante, no paró de dejarse la piel en el escenario. De un lugar para otro de los teclados al micro e incansable, contagió rápidamente todas sus ganas de darlo todo. Se vio una entrega total por, como él mismo consideró tan agradecido, “su agradable público español” lo que provocó las ganas de este último de dejarse la voz cantanto éxitos como “On Our Way” o “Smile”. Por su parte, las chicas de Icona Pop no dejaron ni un solo respiro haciendo bailar a todos sus seguidores. Rápidamente supieron convertir el espectáculo en una fiesta con sus inconfubiles hits.

Icona Pop

Sábado 5

Despistaos se llevó probablemente el record de asistencia en cuanto a conciertos de tarde se refiere. El achicharrante sol de Burriana no impidió que la multitud se congregara ante el escenario Desperados a cantar sus himnos adolescentes como “Física o Química” o “Gracias”. Otro de los infalibles del festival Arenal Sound, Iván Ferreiro, volvía a “Casa” más que nunca. Como cada año desde hace cuatro ediciones, el cantante ofreció un set variado recuperando míticos y nostálgicos temas como “Años 80” y “Promesas Que No Valen Nada” de Los Piratas en la que, como de costumbre, introdujo varios versos de “Insurrección” de El Último de la Fila. El escenario no pudo reventar más con el inesperado “Turnedo” que entusiasmó a todos los aficionados, rescatar el tema hizo brillar más si cabe un fantástico espectáculo.

Iván Ferreiro

Unos más que animados Satellite Stories aparecían a continuación en el escenario Negrita. El grupo finlandés se mostró cariñoso y agradecido con el público, por lo que pronto engancharon a todos con un directo en el que “Campfire” o “Confetti” no podían fallar.

Amaral, la gran cabeza de cartel nacional de la noche ofreció un show cuidado e impecable. La banda tiene un sonido impresionante en directo y la elección de su repertorio en absoluto fue equivocada. Se metieron al público en el bolsillo desde el minuto uno con los clásicos “Revolución” o “Cómo Hablar”. Además, vimos a una Eva entregadísima y emocionada al ver a sus seguidores corear “El Universo Sobre Mí”.

 

Amaral

La sesión de electrónica de la jornada de sábado vino de la mano del originalísimo KSHMR. El productor de origen indio, cultura de la que dejó entrever muchísimo tanto en su música como en sus impresionantes audiovisuales, entusiasmó al gran público con unas mezclas nuevas y espectaculares sonidos electrónicos. Mientras, en el escenario Thunder Bitch Miqui Brightside ofreció un set en el que predominó ante todo las mezclas de música trap.

Domingo 6

La última jornada de festival, a diferencia del resto de días, vino marcada por la música el rap y el ska. C. Tangana obtuvo uno de los mayores recibimientos por parte del público y el concierto estuvo a la altura de las expectativas. La extensa pista seguía sus canciones y esperaba el momento para dar la respuesta a los versos de “Persiguiéndonos” o “Antes de Morirme” entre otros. El espectáculo de humo y el confeti dieron la distinción de este concierto de los del resto de días a primera hora.

C. Tangana

Rayden tampoco defraudó con su espectacular actuación. Su concierto arrancaba con el tema “No  Hago Rap” del último disco y desde el inicio del show supo conectar de forma perfecta con la gente. La sorpresa de su colaboración con Bely Basarte en uno de sus éxitos encendió al público todavía más. “Bendita música que une a gente de cualquier ciudad y país” fue uno de los tantos mensajes que lanzó al festival David Martínez y por los que sus fans no dejaron de corear sus temas.

Continuando con el rap, el mítico Kase.O rompió en el escenario invitando a su público a adentrarse al “Círculo” de forma tremenda. Interpretó canciones de su último trabajo, algunas desconocidas así como aquellas más nostálgicas de Violadores del Verso. Con tiempo incluso para hablar de concienciar a la gente sobre feminismo y superación personal, su espectáculo fue uno de los más aclamados.

Txarango trajo la fiesta a la última noche de festival. Con un repertorio en el que se destacaron sobre todo temas del último disco, quizá sus canciones no fueron tan coreadas como en el caso de los clásicos “Quan Tot s’enlaira” o “Volveremos”. Además, y por desgracia, aseguraron que no pudieron llevar a cabo todo el espectáculo por motivos de fallos técnicos y de sonido.

Txarango

El ritmo frenético y el baile que acompañaron a la banda británica de música electrónica Clean Bandit no se puede comparar con nada. Fue un show de los más dinámicos coordinado además con coreografías y ritmos de violín que hicieron bailar con sus más conocidos éxitos a todo el festival.

Los componentes de Kakkmaddafakka irrumpieron saltando al escenario dando a entender desde el principio que se avecinaba uno de los conciertos más cañeros de este Arenal. Los encargados de cerrar el escenario Negrita dieron la talla con uno de los espectáculos más divertidos del festival que hicieron moverse a su público al ritmo de sus letras pegadizas.

Yellow Claw

La noche llegaba a su fin con las mezclas de las canciones más famosas del momento de Matoma. Remixes de Coldplay, Swedish House Mafia, Snoop Dogg, Red Hot Chili Peppers y otros tantos artistas conocidos de todos los tiempos hicieron marcar a la gente esos últimos bailes antes de que comenzara la electrónica más dura de Yellow Claw que por fin dejó a todos exhaustos para cerrar una octava edición del festival con el ritmo por las nubes. Un cierre de fiesta por todo lo alto.