Aunque parezca mentira, ya hace veintiún años desde su primera visita a nuestro país, era la gira del “Screaming For Vengeance” lo recuerdo perfectamente. No acostumbro a preocuparme por el paso del tiempo, pero ahora mismo mientras escribo esta crítica me doy más cuenta de ello, de que han pasado un montón de años desde entonces y que lo realmente impresionante es que todavía sigamos emocionándonos del mismo modo que entonces cuando escuchamos las primeras notas de “The Hellion”. Ahora bien, lo que es de verdad agradable es ver a gente que apenas llega a los veinte años palpitando de excitación porque iban a ver a Rob Halford en acción, sin duda el “Dios del Heavy Metal”, para que luego nos llamen!intolerantes! (si, intolerantes con las personas que no aman la música de Judas Priest, ¡por supuesto!). El repertorio era casi obligado, empezaron con “Electric Eye”, siguieron con “Metal Gods”, y luego un montonazo de clásicos como “The Sentinel”, “The Ripper”, “Beyond The Realms of Death”, “Turbo Lover”, “Victims of Changes” (con Halford todavía a un buen nivel) , “Diamonds & Rust” (en su versión más acústica), un explosivo “Breaking The Law”, “United”, “The Green Manalishi” y “Painkiller”. Tras esta descarga, ya con la Harley encima del escenario, “Hell Bent For Leather”, “You´ve Got Another Thing Coming”, y , para el estadio se volcara, “Living After Midnight”, un tema de lo más simplón pero que todos amamos. Creo que todos echamos de menos un “Freewheel Burning”, pero no hay que forzar tanto a Rob Halford si queremos seguir disfrutando de su voz durante unos años más. Un gran retorno. Antes de Judas Priest abrieron la noche nuestros queridísimos Baron Rojo, la mejor banda de metal nacional de todos los tiempos (que nunca han tendio el reconocimiento que se merecen, para que veas en que mierda de país estás viviendo). Después de todo ellos siguen ahí, sin Sherpa, pero los hermanos de Castro siguen haciendo lo que más les gusta, ya que son ¡hermanos del rock and roll! Armando de Castro tremendo durante toda la actuación todo un héroe de la guitarra (también poco reconocido). Bueno, sonaron clásicos de ayer y de hoy como “Resistiré”, “Con Botas Sucias”, etc… incluso tuvimos la aparición de Michael Schenker en el escenario, ya que por lo visto está viviendo en nuestro país. Una gran noche para recordar.