Sin hacer tanto ruido, pero con una propuesta muy personal, Joe la Reina despachaban en el ocaso de 2017 un álbum inconformista y atípico que podría situarse en la línea de los de Rosalía, Exquirla o María Arnal i Marcel Bagés cuyo recibimiento ha generado unanimidad. Tan íntimos como reales, en “Esas nuevas modas” estos donostiarras firmaban su rendición en el arduo camino de la popularidad en favor de un trabajo tan especial como el de los anteriormente mencionados y que debe ser encarado con el mimo que requieren esas composiciones que no pretenden agradar a un público mayoritario. Aun así, el pasado sábado los ‘chaveas’ jugaban en territorio amigo y rodeados de rostros conocidos, motivo suficiente para desplegar el que ha sido su mejor concierto como banda hasta la fecha.

Con la celeridad que caracteriza al grupo que toca en casa y que juega sin warm up, los Joe la Reina abrieron el telón con “Nada me falta” y ese verso sincero, pero poco profético, que reza “Ya sé que mi tierra no da un duro por mí pero nada me falta”. Ni un duro no, doce euros para un Dabadaba que rozó el llenazo y que entró en calor tras las primeras notas de la donostiarra “En una casa junto al mar”. Como era día de presentación del reciente trabajo, no tardaron en caer “Leonor” y “Otro día”, dos de sus temas recientes más accesibles, en los que las cuerdas brillaron y fueron protagonistas. La sintonía de una banda que ha crecido natural pero necesariamente en directo en los últimos meses se vislumbró ya desde el inicio del concierto, y ese buen entendimiento traspasó al respetable por medio de una coreada “Bailamos por miedo” y una “Neón” disparatada y rumbera. El impás llegaría con “Nadie me representa”, de flamante actualidad, y una “Sitios bajos” que se erige por medio de las escuchas como uno de los mejores cortes de su último trabajo. Por poner ‘un pero’, a veces el apartado vocal se hacía indescifrable en una banda que ha ido creciendo en miembros pero también en ruido en directo.

El cierre llegó de la mano de tres canciones que auguran el futuro de unos Joe la Reina que coquetean con el auge de la música urbana. Ya con un Lucas Malcorra totalmente liberado, escupiendo versos incisivos y de cruda realidad, “Chaveas”, “Soy uno más” y los pogos (sí, de verdad) en “Caravana de fuego” pusieron el broche a la velada. San Sebastián las bailó sin miedo.