El pasado viernes fue momento de volver a casa. Los donostiarras Joe la Reina, acompañados de Club del Río, ofrecieron un directo en Tabakalera con motivo de la presentación del Irun Rock 2017 que contó con la presentación de sus nuevos temas como mayor aliciente. Unas canciones que ya hemos ido conociendo en los últimos meses (“Leonor”, “Chaveas” u “Otro día”) y que formarán parte de su segundo largo, que será editado a finales de verano.

Los encargados de abrir boca fueron Club del Río, que no cejaron en su esfuerzo de intentar atraer a un público mayoritariamente desconocedor de la apuesta por medio de un show vibrante. Abrieron su concierto con “Buen día”, que desempeña el mismo papel en su último trabajo, y así hasta ir desgranando temas de sus dos referencias. “Como forma de vida” precedió a “Famélico”, probablemente uno de los temas más eclécticos y oscuros de su segundo trabajo y que sonó rotundo. Los juegos de voces y tonalidades son señas de identidad de la banda en “Candela” y “Nigeria”, esta última con ese toque africano que tan bien encaja con melodías pop. Ambas conquistaron. En “Amar es llorar” los madrileños proyectaron el que es hasta ahora su último videoclip grabado y tras ésta, llegó el momento de “Ídolos”, su primer single que acumula ya variedad de finales. “Es natural” y “Estampida” cerraron un show atrevido y sin complejo alguno.

Tras su “Intro”, Joe la Reina empezaron apostando fuerte con “En una casa junto al mar”, uno de sus temas más reconocidos y con el que ya se pudieron vislumbrar los problemas de sonido de una sala para albergar este tipo de apuesta. A pesar de ello, los donostiarras no se reservaron a la hora de introducir sus nuevas melodías que aglutinan una serie de arreglos que van desde golpes de electrónica hasta riffs y punteos con cierto toque anárquico. Era día de presentaciones en familia por medio de una renovada formación, pero también momento para temas que han ido sonando en los últimos meses como “Leonor” y la recién estrenada “Otro día”, que mantiene esa tensión melancólica de los Joe de los inicios pero dejándose guiar esta vez por un sonido más accesible y disfrutable. Buena culpa de ello la tiene un Lucas Malcorra que ha asumido un papel menos reservado en lo musical y que se atisba en ese magnífico verso rapeado de “Chaveas”. A continuación, una versión renovada de “Tempestad” y otra de los nuevas canciones titulada “No me temas” mostraron al respetable algunos de los derroteros de su nuevo trabajo, que incluye dejes y coqueteos con la electrónica, sintes progresivos y un juego instrumental que se prevé mucho más nítido en estudio que en directo. La danza oscura de “Bailamos por miedo” y una lunática “Caravana de fuego” fueron las encargadas de completar un setlist que se hizo un poco breve pero que gozó de ciertos picos ambientales que auguran un nuevo trabajo prometedor a la altura de su debut.