“Sí, la verdad es que últimamente hemos estado haciendo más conciertos ‘alternativos’ y no me imagino formando parte otra vez de carteles de rap”. Ha pasado un año desde esta frase y de su primer concierto en Barcelona y Ho99o9 parecen, si consideramos el concierto de ayer representativo, decididos a hacer aún más grande esa división. En eso y en evitar de una vez que el nombre de Death Grips tarde menos de cinco minutos en aparecer en cualquier conversación sobre ellos. Así que, resumiendo, es hora de dejar la definición recurrente de “mezcla de horrorcore, hardcore rap y hardcore punk”: el directo de Ho99o9 ayer fue una descarga de hardcore e industrial de libro, sin utilizar tanto los juegos de luces como en su anterior visita y sin casi ninguna concesión a su repertorio más cercano al hip hop. De hecho “Splash” y “United States of Horror”, dos de los cortes más brillantes de su debut en formato largo, fueron dos de las grandes ausencias junto a “Bone Collector” y “Da Blue Nigga From Hellboy”, probablemente los dos temas que más puertas les abrieron hace tres años. Y todo esto teniendo en cuenta que venían sin guitarra, acompañados de batería y sampleados, a diferencia de la formación que han estado probando en EEUU.

Precisamente por eso la elección de The Wax (abajo en la foto) como teloneros parecía encajar mucho más que cualquier nombre de la escena rap estatal que a uno le pueda venir a la mente. Aunque que van por caminos diferentes al hardcore de la vieja escuela: lo suyo es una mezcla de estructuras post-hardcoretas con guitarras más metal y ecos de Deftones, aunque sí es cierto que las maneras del cantante son hardcore a más no poder. Aunque se echó en falta un poco más de dinámica en el set -normal, por otra parte, cuando solo tienes media hora- consiguieron hacer que los matices sobresalieran por encima de la contundencia del sonido, así que poco más se le puede pedir a una banda que acaba de parir su primer largo y ya cuenta con un directo bien engrasado.

Y aunque a su salida Ho99o9 no se encontraron con mucha más gente de la que estaba viendo a The Wax unos minutos antes poco les costó prender la mecha. Unos treinta segundos. Los que tardó Eaddy en salir con gesto ceremonial, plantarse al borde del escenario, simular una reverencia y lanzarse de cabeza a montar un pogo que ya se alargó hasta el final. Los problemas de sonido intentaron ser protagonistas al principio, especialmente en “Street Power”, pero en esa misma canción se fueron para no volver y todo -incluida la batería acústica- se escuchó con sorprendente claridad teniendo en cuenta el rodillo sonoro que forman. Cayó toda la tralla del LP y alguno de los temas anteriores -entre los que destacó especialmente “Twisted Metal”, el que abría el EP “Dead Bodies in the Lake” (15)- y cerraron con una versión salvaje del “Attitude” de Bad Brains como bis. Y entre toda esa cera colaron una “Moneymachine” que sonó demasiado bien para ser eso, la única concesión entre un mar de hardcore, por otra parte lo mejor para un público que pedía precisamente eso. El caso es que, tomen la dirección que tomen, el de Ho99o9 sigue siendo uno de los directos más potentes, excitantes y enérgicos que se ha colado en el circuito comercial en tiempo. Y no son solo unos Bad Brains con 808s. Si estáis por Valencia o Madrid haceos un favor y acercaos, que además sirve para la operación bikini si os movéis por las primeras filas.