Jueves 15

La presente edición del FIB Heineken se ha caracterizado por un descenso en el número de visitantes en comparación al año anterior, excepto conciertos puntuales (Kasabian, Prodigy, Gorillaz) en los que se desbordó el Escenario Verde. Nuestro periplo empezó en dicho escenario bajo un sol de justicia con The Paris Riots, cumpliendo con creces con una actuación enérgica, tanto que el cantante tuvo un traspié y acabo en el suelo. Recogieron el testigo The Southern Arts Society, los sevillanos, con su vocalista inglés, estuvieron más que correctos, muy comunicativos con el escaso público presente con temas como “Birds Fly South” o “The Cazador”. Charlotte Gainsbourg fue la viva imagen de su madre, Jane Birkin, aunque adaptada al siglo XXI con elementos de rock, trip-hop y pinceladas electrónicas, pero le falto algo de brío. En el escenario Eastpack, disfrutamos del rock y el folk americano de Brendan Benson que con los mínimos recursos (guitarra, batería y teclados) ofreció una gran actuación, con joyas como “Cold Hands (Warm Heart)”. En el escenario Fiberfib.com, Love of Lesbian volvían triunfales al FIB después de años de ausencia y con su directo habitual se ganaron al respetable de manera notoria, dedicando su tema, “Me amo”, al nuevo héroe nacional, Andrés Iniesta. Con temas como “I’m Not Like Everybody Else”, “Victoria”, “You Really Got Me”, “Lola”, “Sunny Afternoon” o “David Watts” ,¿hace falta decir más? Ray Davies a su edad demostró que sigue siendo un referente, acompañado de una fantástica banda nos dejó a todos extasiados. Los australianos The Temper Trap lograron un triunfo rotundo con el público de su parte bailando con sus guitarras y percusiones en un delirio colectivo que alcanzó su momento clave con su éxtito “Sweet Disposition” con la que finalizaron. Llegó el turno de los cabezas de cartel británicos Kasabian, una de las actuaciones más esperadas y con público ingles mayoritariamente, coparon las primeras filas, donde se desató la locura con el enérgico comienzo con “Shot The Runner” y “Underdog”, pero que se diluyó con canciones alargadas hasta el exceso en busca de un toque oscuro y demasiado psicodélico. Repuntando con temas como “Club Foot” y acabando en un explosivo bis con “Fire”, “Vlad The Impaler y “L.S.F”. No era la hora adecuada para Broken Bells, quienes cerraron el Escenario Verde con un magnifico concierto, de sonido apabullante y rico en matices entre los sonidos fifties y temas más ambientales pero vigorosos y contundentes.


Viernes 16

La jornada del viernes comenzamos en el Escenario Verde con los gallegos Triangulo de Amor Bizarro, donde el sonido sucio y ruidoso se mezclaba con toques ambientales y el post punk más afilado. La bajista llegó a bromear en una fase de la actuación que iban a comenzar con el ¡heavy metal! Sr. Chinarro estuvo bastante animado (más de lo habitual) con un cambio de look, en lo referente a la estética, y un toque menos lacónico que antes musicalmente hablando. A falta de The Strokes, bueno es un Julian Casablancas, debieron pensar bastantes asistentes, que se citaron en el Escenario Verde para ver la actuación del neoyorquino, que además de presentar su disco en solitario, con temas como “11th Dimension” interpretó otras canciones de The Strokes como “Hard To Explain” o “Reptilia” logrando un discreto éxito ya que el sonido en su actuación le hizo un flaco favor. En el Escenario Fiberfib.com, Mumford and Sons se dieron un auténtico baño de masas, ya que la marea británica acudió en gran afluencia a disfrutar de un concierto vibrante, donde se entregaron en cuerpo y alma, convirtiéndolos en unos de los triunfadores del festival sin lugar a dudas. Hot Chip convirtieron el escenario Verde en una inmensa pista de baile, comenzando con “And I Was A Boy From School”, con sonidos contundentes y provocando el delirio con otros éxitos como “Over And Over”, para finalizar con un brillante “Ready For The Floor” que dejó extenuado al respetable. El sonido más “glamouroso” de Goldfrapp desbordó el Fiberfib haciendo bailar a todos los presentes que veían como Alison se rodeaba de un halo de erotismo en el que destacaron temas como el nuevo “Rocket” y repescando otros éxitos como “Ooh La La”. Los americanos Vampire Weekend y su mezcla de pop con sonidos afro-tropicales reventaron el Verde. Su propuesta tuvo gran acogida y en momentos puntuales se desató la locura como en “A-Punk”. Por su parte Peter Hook me trasmitía a priori ciertas dudas. Dudas que quedaron despejadas en los primeros minutos de su interpretación del “Unknown Pleasures” de Joy Division. Esta banda -homenaje que ha reclutado para interpretar el álbum lo traslada al directo de manera magistral, con un excelente sonido y una muy buena actitud. Si además, finaliza con la mítica “Love Will Tear Us Apart”, nos podemos dar por más que satisfechos. Dj Shadow cerró con su show habitual, mezcla de drum ‘n’bass y hip-hop con una excelente técnica y sonando “Six Days” u “Organ Donor” que incluyó en el set. El cupo de Nu-Rave de la noche fue de Boys Noize, con subidones interminables de sonidos ácidos que pusieron la guinda al pastel electrónico.


Sábado 17

El regreso de Ash ha tenido buena acogida, y además de interpretar grandes éxitos de su carrera, que tienen hasta decir basta (“Oh Yeah”,“Kung Fu”), presentaron algunas canciones del nuevo “A-Z”. La presencia de Johnny Marr dota de calidad a la música de The Cribs, y sus himnos juveniles fueron coreados por el público, como su gran hit “Man´s Needs”. Otro regreso sonado lo protagonizaron The Specials, con la música de 2Tone como estandarte. Los temas de sus dos primeros álbums nos hicieron bailar ska con un punto de nostalgia, y así se sucedieron excelentes canciones como “Do The Dog”, “Stereotypes” y “Rudy (A Message To You)” acompañados de una sección de viento. El concierto de despedida de The Sunday Drivers, fue especialmente emotivo y extenso, con el público gritando a los toledanos que no se separaran y con invasión del escenario incluida. En el Escenario Verde, Ian Brown ofreció una irregular actuación, ya que empezó muy fuerte, con el super éxito que encumbró a los Stone Roses “I Wanna Be Adored”, pero se evaporó por momentos. Su fuerza vocal fue disminuyendo conforme pasó el tiempo, le salvó la impecable banda que llevaba. John Lydon tampoco defraudó en su concierto con PiL, con un sonido contundente que comenzó con “This Is Not A Love Song” al que le siguieron otros temas como “Rise” o “Flowers Of Romance”, dedicando el concierto a “los amantes de la buena música”, por el escaso número de seguidores que allí congregaron, una pulla lanzada contra Prodigy que en esos momentos desbordaban el Verde con una gigantesca rave. Una masa enfervorizada bailaba al son de “Poison”, “Firestarter” e “Invaders Must Die”, entre sudor y litros de agua lanzados por los seguridades que velaban por la integridad de la multitud. El momento álgido llego con “Smack My Bitch Up” ya que los feligreses destrozaron sus maltrechas zapatillas al ritmo de la música. El pop electrónico de Cut Copy brilló con sus alegres temas como “Lights And Music” y otros nuevos que presentaron en una actuación que disfrutamos bailando. Klaxons fueron los encargados de cerrar en esta ocasión el Verde, e hicieron bailar a los valientes que se quedaron tras Prodigy con temas como “Golden Skans” y cerraron con una explosiva “Atlantis To Interzone”


Domingo 18

La jornada final del festival trajo a The Courteeners al Escenario Verde, se les quedó grande y no podemos explicarnos como esta banda es tan famosa en Inglaterra con un vocalista que debería mejorar su voz. Lo mejor sucedió en el Fiberfib, con Two Door Cinema Club y sus canciones sencillas pero efectivas. Los irlandeses echan mano del pop y las guitarras funky para fabricar joyitas resultonas como “What You Know” A continuación, Foals, jugaron en una línea peligrosa ya que el segundo disco está a años luz de su debut, y mantuvieron el tipo con “Cassius” y la intensidad de “Spanish Sahara”. Los que no decepcionan nunca son Echo & The Bunnymen, Ian McCulloch continúa componiendo nuevos y brillantes temas como “I Think I Need It To” sin olvidar las clásicas “The Killing Moon” o “Lips Like Sugar”. Lo de Gorillaz fue un enorme espectáculo por la cantidad de personas sobre el escenario, incluida sección de cuerda y percusiones además de los audiovisuales. Damon Albarn lleva en su banda a Mick Jones y Paul Simonon, ex-The Clash, además de invitados de la talla de Bobby Womack o De La Soul, interpretando temas de sus tres discos como “Stylo”, “Dare” y finalizar de manera apoteósica con “Feel Good Inc” y “Clint Eastwood”. Midnight Juggernauts recogieron el testigo de los más atrevidos que aún tenían ganas de bailar y tuvieron como recompensa un show corto pero muy intenso, donde los australianos hicieron de su electrónica salpicada de tintes rock una fiesta. El cierre con Leftfield y su mezcla de dub y electrónica recurrió también a vocalistas invitados para bailar al son de “Song Of Life” y tras una hora extenuante terminar con “Phat Planet”.