Jueves 16
Con un lleno antológico el FIB celebró sus quince años de existencia con un cartel para masas que escondía pequeñas joyas. Como es tradicional, Aldo Linares comenzó esta nueva edición, y en esta ocasión homenajeó a Cocó Cielo con “Niño Unicornio” de Silvania, mientras el pop resultón de los irlandeses The Coronas inauguraba el Escenario Fiberfib al aire
libre, (todo un acierto la nueva disposición). Los grupos británicos coparon el Escenario Verde, abriendo The Bishops y su rock con toques “beat” que precedieron a unos olvidables The View con su urgencia juvenil cuya mejor representación fue “Superstar Tradesman”, aunque el público británico enloqueciera con ellos. La Bien Querida se presentó ante una audiencia básicamente nacional, comenzando con “Ya no”, pero el escaso volumen de su voz y, en ocasiones, de la banda deslucieron su actuación. El rock-garage-surf instrumental de Los Coronas abarrotó el FibClub y sorprendieron al público foráneo que allí se encontraba, convirtiéndose en una de las mejores actuaciones de un grupo nacional en esta edición. El concierto de Oasis se vio interrumpido por la invasión de fibers a una torre de sonido. Prácticamente con el mismo repertorio de la gira, “Wonderwall” (con escapada del hermano no se sabe donde), “Supersonic” y “I Am The Walrus” para finalizar. No faltó casi ningún hit. Mientras los Gallagher representaban su función, los neoyorquinos The Walkmen ofrecieron una brillante actuación ante unos pocos escogidos, que disfrutaron de las intensas atmósferas creadas a base de teclado y guitarras, además de la inconmensurable voz de Hamilton Leithauser. El post-punk de Gang Of Four sobrevive a base de éxitos como “To Hell With Poverty” y Andy Gill con Jon King mantienen el tipo. Glasvegas no lograron convencer con ese pop emocional quedándose a medio gas; aunque comenzaron con “Geraldine” el tramo central resultó soporífero para remontar casi al final con “Daddy´s Gone”. Menos mal que estaban allí We Are Standard para remediarlo y salieron a por todas, como dijeron ellos mismos, “Vamos a dejarnos de tonterías”, haciendo bailar al público hasta la extenuación.

Viernes 17
El principal protagonista de la jornada no fue la música, sino el fuerte viento que obligó a suspender las actuaciones de la noche. Nada hacía presagiar que la tarde soleada que recibió a Nudozurdo iba a trastocarse pocas horas después en furioso vendaval. La banda madrileña en clara trayectoria ascendente interpretó sus canciones a temprana hora. De manera impecable y contundente sonaron temas como “El Hijo de Dios” y “Ha sido divertido” ya conocidos por el público. Con el sol ya cayendo, el Escenario Fiberfib.com recibió a Nacho Vegas en una corta y sobria actuación con los temas de su último trabajo “El manifiesto desastre”, y otros clásicos de su repertorio como “Perdimos el control”. La apertura del Verde corrió a cargo de Cooper, quien utilizó su veteranía en beneficio propio sin amedrentarse, y con los temas de su “Aeropuerto” convenció a los presentes. Otro de los conciertos esperados fue el de los míticos Magazine, que se vio truncado al poco de comenzar por las condiciones adversas del viento. En lo poco que vimos, los de Howard Devoto no han perdido fuerza a pesar de la edad y dejaron buenas sensaciones. A pesar de haberse visto privado de algunos minutos de actuación a causa del viento que empezaba a hacer estragos, Paul Weller mostró su mejor versión, dando un concierto más eléctrico que en su última visita (donde recurrió más al piano) destacando temas como “The Eton Rifles” y “Shout To The Top”. Toda una garantía tener de guitarrista a Steve Cradock. Tras el cierre de los demás escenarios, el público se concentró en el principal, mientras por megafonía anunciaban la actuación de Tom Tom Club, para desilusión de los británicos que esperaban a Kings Of Leon. La banda de Chris Frantz y Tina Weymouth hicieron un concierto bailable repleto de percusiones, donde finalizaron con “Genius Of Love”, interrumpidos de nuevo por el viento. La organización, el domingo, agradecería el esfuerzo de los neoyorquinos. Tras su actuación se cancelaron todas las actividades del festival por esa noche y se desalojó el recinto.

Sábado 18
Y después del vendaval del viernes Ratolines fueron los encargados de abrir la jornada del sábado. Demostraron por que son los ganadores del Proyecto Demo de este año ofreciendo quizás un directo más pop que en otras ocasiones. Poco después en el Fibclub Dan Treacy se encargó de destrozar una tras otra las canciones de Televisión Personalities, uno de los grupos más esperados y, a la postre una de las decepciones del festival. Los barceloneses The Unfinished Sympathy demostraron que son una banda con carisma y calidad suficiente para justificar su paso por Benicassim. Sorprendente la versión de “All That
She Wants” de Ace of Base. Repescados de la debacle del viernes Maxïmo Park aparecían en escena a las nueve y media de la noche con un Paul Smith hiperactivo y motivadísimo, los de Newcastle arrasaron literalmente el escenario Verde con temas como “Graffiti”, “Apply Some Pressure” cerrando con la no muy habitual “Acrobat” y dejando el camino preparado para que Franz Ferdinand aplicaran la fórmula magistral que tan bien dominan, melodías irresistibles, guitarras potentes, buen gusto en sus composiciones y un look intachable. Acabaron con diez minutos de electrónica que, quien sabe, quizás sea presagio de futuras tendencias del grupo. Contar con los escoceses en el cartel es apostar a caballo ganador. Mientras tanto en el resto de escenarios se libraba una bonita batalla entre el rock patrio y el anglosajón. Por un lado Elbow con su rock atmosférico de indudable calidad y unos sorprendidos The Wave Pictures (“Creíamos que estábamos en un festival español”), dieron un grandísimo concierto, con las enérgicas canciones de David Tattersall quienes con muy poco lograron un resultado excelente, versión de “Wild Thing” incluida. A pocos metros la ternura de Russian Red, esperadísimo y brillantísimo su concierto y el rock castizo de Josele Santiago, una de las sorpresas de la noche, perfectamente flanqueado por David Krahe (también en Los Coronas) dieron una exhibición de técnica y buen gusto. 2 Many DJ’s Delorean demostraron que son uno de los mejores grupos nacionales en su estilo, al nivel de cualquier banda foránea, más decantados al dance rock en sus últimas entregas como su nuevo hit “Deli” que reservaron para el final.

Domingo 19
El domingo CatPeople justificaron sobradamente en el Escenario Verde su afamado directo y ese sonido tan ‘Interpol’ que tan bien ejecutan, mientras Calexico se dedicaba a lo que mejor saben hacer: rock fronterizo con clase y con multitud de influencias asimiladas. No faltó su conocida revisión del “Alone Again Or” de Love y cerraron el concierto con “Güero Canelo”.
Mientras tanto el irlandés David Kitt ataviado solo con su guitarra y un teclado convencía sólo a ratos en el Fibclub con su peculiar forma de concebir el folk. Giant Sand eran otra de las bandas esperadas, con Howe Gelb al frente, la veterana banda cumplió con nota su cita en Benicassim, si bien este tipo de festivales quizás no sean “su sitio”. La escasa audiencia lo demuestra. El baile de horarios y la poca información provocada por una organización demasiado cicatera (no solo en este aspecto) provocó más de una protesta entre un publico desconcertado. TV On The Radio fueron unos de los damnificados, pasando a un horario que poco les benefició, lo mismo que Friendly Fires, si bien estos sí consiguieron abarrotar el escenario Fiberfib ofrecieron un concierto algo desigual. Mención aparte merece el mini concierto de Los Planetas, apenas cuarenta y cinco minutos que sirvieron para poner a los granadinos en su sitio, y ese sitio no es otro que el de uno de los triunfadores del festival. “Un buen día” o “Santos que yo te pinte” fueron coreadas por cientos de fans, españoles, por supuesto. Sin embargo, la propuesta de The Psychedelic Furs ante un público escaso no acabó de funcionar bien en el escenario Verde en parte debido a los problemas en la voz de Richard Butler. Y llegó la hora del concierto del día. The Killers, con un Brandon Flowers pletórico, dieron algo así como “el concierto perfecto”, todo sonó exactamente igual que en sus discos, sin fisuras, con un gran sonido y una puesta en escena espectacular. ¿Demasiado perfecto quizás? Cuestión de gustos. Coincidiendo con The Killers, Pete Doherty volvía a Benicassim, esta vez en solitario para presentar “Grace/Wastelands”, su primer disco con la intención de hacer olvidar su merecida fama de “enfant terrible” del rock. Lo consiguió a pesar de llevar algunas copas de más, con un concierto muy respetable. Rinôçerôse, con una puesta en escena espectacular y dosificando perfectamente guitarras y electrónica (espectacular “Bitch”) fueron la guinda perfecta para una edición del FIB Heineken caracterizada por batir casi todos los registros anteriores pero que ha descuidado la calidad en algún aspecto, por ejemplo la información (horarios, paneles informativos, desaparición del periódico Fiber, aspectos importantes en este tipo de festivales). Por otra parte, musicalmente hablando, esta edición ha servido para reivindicar la calidad de los grupos nacionales. Algo que ha quedado patente en un buen número de conciertos.