La localidad ciudadrealeña de Socuéllamos se sumó el pasado sábado, 8 de agosto, a la casi interminable lista de municipios que tienen su propio festival de música independiente. Coincidiendo con las fiestas patronales de la localidad, Socuéllamos quiso apostar por la puesta en marcha de un festival al que aún le queda mucho por recorrer, pero que apunta maneras. No hay más que echar un vistazo al cartel, conformado por bandas como Vetusta Morla, Novedades Carminha o Pasajero. La lluvia -en mitad de La Mancha, en pleno agosto, también puede llover- que había sido la protagonista de telediarios y conversaciones entre paisanos durante todo el viernes y parte del sábado dio tregua por la tarde y permitió que la primera edición del festival, orientado también a resaltar los valores gastronómicos de la zona, pudiera celebrarse sin apenas contratiempos. Sin apenas porque a la falta de una iluminación en condiciones en el escenario, hay que añadir un malentendido entre los organizadores del evento y los encargados de Seguridad del recinto, una inusual Plaza de Toros con apariencia de parque. Si al principio de la noche a los asistentes no se les permitía salir del recinto una vez habían entrado, en mitad de los conciertos esta orden fue revocada (muy probablemente porque se agotó la comida en el interior). Los inconvenientes, además de comprensibles por tratarse de una primera edición, no desmerecieron una de las actuaciones más esperadas de la velada, la de Vetusta Morla.

Mucho ha llovido ya desde aquellas fiestas del vino de Valdepeñas cuando los madrileños visitaron la provincia de Ciudad Real para presentar las canciones de “Un día en el mundo”. Era septiembre de 2009 y Vetusta Morla acababa de ser elegido mejor grupo de pop-rock independiente nacional. Casi seis septiembres después los temas de ese primer disco siguen estando presentes en el repertorio del grupo pero de una manera diferente. Han llegado a un punto en el que acaban mimetizándose con las canciones de “La deriva”, el último disco de los de Tres Cantos. Tanto es así que no es extraño encontrarse con cuidadas adaptaciones o versiones sampleadas de temas como “Sálvese quién pueda”. Pero no solo de un repertorio cuidado consta el espectáculo de los madrileños. La iluminación y la puesta en escena es otro de los fuertes a destacar en los directos de la última gira de Vetusta Morla. Algo que, aunque no siempre es sencillo de conseguir, sí están intentando conservar allá donde van: ya sea un festival de un pueblo de 13.000 habitantes (como es el caso) o el Palacio de los Deportes. “Cuarteles de invierno” y esa caída de la gran tela que cubre parte del escenario es, sin duda, uno de los momentos álgidos del concierto. Otros pasan, y pasaron en Socuéllamos, por recorrer las canciones del resto de la discografía como “Rey sol”, “El hombre del saco” o “Copenhague”. Unas canciones que, junto a otros éxitos del indie, se encargaron de rescatar y mezclar los chicos de We Are Not Djs.

Otros que dejaron más de un momento para el recuerdo fueron los componentes de Novedades Carminha. Tándem perfecto entre el pop más surfero y el garage más deslenguado. Invitaron a bailar bailando con temas como “Fiesta tropical”, “Jódete y baila” o “Tú antes molabas”. Cumplieron con creces las expectativas de diversión que llevaban los que a esas horas de la noche ya habían visto desfilar por el escenario el pop brillante de Rey Sol, que sirvió para abrir el festival, con algo de retraso, a eso de las 21:00 horas. A los de Cuenca les tocó lidiar con una plaza casi vacía pero agradecida que supo devolver el cariño ofrecido en forma de bailes, aplausos y tarareos. En las mismas se vio Josete Díaz Villanueva, el nombre que hay detrás del proyecto musical Villanueva. No obstante, temas como “Circo de bastardos”, “Bombas nucleares” o “Ahogándonos” sirvieron para captar la atención de los que poco a poco iban cogiendo sitio en el recinto.

Pasajero tomó el relevo de los gallegos, que guardaron para el final la adaptación del clásico de Jeanette “Por qué te vas”. Los miembros de Pasajero, que se congratularon de poder utilizar una plaza de toros para dar conciertos, en lugar de “hacer sufrir a animales”, ofrecieron los mejores pildorazos de sus dos discos hasta la fecha. “Borro mi nombre”, “Intocables” o “Protégelo” contentaron a una amplia legión de seguidores que se habían desplazado desde otras localidades vecinas para ver a la banda en directo, como así explicaron ellos mismos antes de dedicarles alguna de sus canciones. Ese es otro de los puntos fuertes de este festival, y algunos similares dentro de la geografía española: la capacidad de acercar la música independiente a un municipio que en una sola noche se vio desbordado de visitantes de toda la provincia que acudieron a la llamada de la música en directo. No solo de “Melendis”, “Bisbales” o “Gemeliers” van a vivir las fiestas patronales.