Ultima jornada de conciertos en el acertadísimo segundo escenario del festival, que ubica uno de los objetos de deseo del que suscribe. Poco o nada que agregar al más que merecido status de banda de culto que arrastran los de Murcia. Comandados por un estratosférico Paco Román y con José Manuel Sánchez Moreno y Jesús Peñarrubia, en la batería y teclados respectivamente, cuando se suben la luz del sol, aun los acaricia.

Eligen para empezar la nueva “Still On Time” y desde el principio gozan del, probablemente, mejor sonido de todo el festival. Elegantes y sobrios el personal, que casi llena  el maravilloso emplazamiento, les observa sin pestañear siquiera para no perderse nada.

Después hacen parada doble en “By Fear/Hi Love”. Primero con “Hell” y su cristalina ejecución y después con la que titula el EP, que suena a gloria, aun sin Ken Stringfellow. Pero amigos lo mejor estaba por llegar. “Too Pretty” del multipremiado “If” suena tan maciza que engancha.

Desde la entrada lenta, con Román muy sentido, hasta el inacabable final, la canción discurre enorme y sin tregua, en una suerte de post-rock académico sin parangón. Vuelven un momento atrás, a su “The Family Plot”,  con “Friends”  y su acertadísimo piano ejerciendo de hilo conductor de las diferentes atmosferas que plantea, con un gran solo de guitarra incluido y después “Tell You” , de nuevo “If”, que suena más festiva en directo que en disco y que conquista con sus cambios constantes de ritmo y parones.

Y entonces ocurre. Lo anuncia Román y casi no me lo creo. Van a recuperar para el directo una de las antiguas, que hacía tiempo que no tocaban, y a ver que pasa.

Allá van a por la inmensa y dramática  odisea, que es “Sil Fono” (que abría  el seminal “Plastic Heaven”). La curva ascendente que marca la canción con sus contados y localizados estallidos, la deberían hacer obligada de nuevo en los conciertos. Misión cumplida. Se marchan con dos nuevas incursiones en “If”,  la muy celebrada “Turn It Up” que, casualidad o no, es la mas corta del set y  los casi diez minutos de “Battle Starship” que apabulla en su rápida parte final.  Grande, que duda cabe, pero ya lo sabíamos. Pobres los que se lo perdieron.  Me parto de risa con lo de shoegaze.