Los tejanos Explosions In The Sky se estrenaban en la capital aragonesa apenas diez días después del acongojante recorrido vertido por Mogwai en idéntico escenario y mismo ciclo “Imperdibles San Miguel”. Complicado por tanto no comparar las sensaciones dejadas por los maestros frente a las presentadas por los discípulos aventajados en el complejo arte del post-rock instrumental de soberbia intensidad.
La velada fue inaugurada por la banda californiana The Drift como artista invitado de coherencia estilística, firmando una actuación de aspecto minimalista tan correcta como seguramente intrascendente. Por su parte, el grupo de Austin apareció tremendamente motivado correspondiendo así al público que prácticamente llenaba el local hasta tintarlo con el ambiente de las grandes ocasiones, completando una serie de pasajes sonoros que enlazaban entre sí en plenos desarrollos que evitan cualquier atisbo de salida tras ser dotados con vida propia. Un concierto de impecable ejecución lucida con la acústica de la sala y un repertorio centrado principalmente en su último álbum, el ligeramente irregular “Take Care, Take Care, Take Care” (Bella Union/Music As Usual, 11). Los tradicionales cambios de ritmo en la obra de los norteamericanos generaban una sinuosa inquietud que, al contrario que sucede con las actuaciones de sus colegas escoceses, comparten espacio con puntuales intervalos de densidad lineal. Prima en cualquier caso la soberbia e incuestionable pericia sonora, presente hasta que el exhausto quinteto dio por finalizada la particular tormenta eléctrica que ellos mismos habían creado a lo largo y ancho de noventa penetrantes minutos.