Las puertas del Teatro Mercado se abrieron para recibir a El Brindador, que inauguraba temporada del ciclo Vagón de Lujo. Estupendo escenario para poder degustar el nuevo disco de este francés adoptado por Zaragoza, “A clearing in the land”, con el que vuelve a subir su propio listón con ocho canciones que se mueven entre el folk, el indie y el rock, pero que rehuyen de cualquier atisbo de conformismo. En el proyecto de Eric Cihigoyenetche cada vez tiene más peso la estupenda banda que le rodea (Cristian Barros, David García “Libi”y Pablo Jiménez) y las composiciones han ganado en complejidad y rezuman personalidad propia. Esa nueva cara, menos amable y arriesgada dominó casi la primera mitad de la velada con “At the breakdown”, “Landing in Harcha” y “Full speed ahead” (quizá uno de los mejores momentos del concierto, con una base rítmica especialemente inspirada), pero tampoco renunció a su cara más directa y disfrutable (“Big Sur”, “Fandango”), ni a su pasado más reciente (“Losing fur, “The rain”, “Distraction”), que se amoldó a la perfección con su presente. Todo el protagonismo se lo llevó su último trabajo, que ocupó la casi hora y media del repertorio, y el francés demostró que es uno los discos más interesantes que escucharemos por nuestros escenarios, aunque tengamos que poner un poco de nuestra parte. Merece la pena. La noche la abrió Puerto Luca, el proyecto que está levantando el zaragozano Eduardo Artigas. Arrancó dubitativo, entre el Nacho Vegas taciturno y un rock más clásico, pero cuando se decantó por mostrar su destreza con la bossa y ritmos latinos, acertó de pleno.

El Brindador

El Brindador, por Jaime Oriz