Como en las noticias de los telediarios, y mientras Rajoy era investido presidente, la realidad del concierto de La Estrella de David superó la mejor de las ficciones. Veníamos todos -incluyendo a Lucas Bolaño y la frescura de Experimental Little Monkey (ELM)- con la lección bien aprendida, dispuestos a dejarnos llevar de nuevo por las canciones de David Rodríguez, tan socarrón y poco protagonista como cabía suponer.

Pero se trataba al fin y al cabo de una celebración (la feliz reedición en vinilo de “El primer álbum” a cargo de Sonido Costa Verde), contando con una inédita formación -bautizada como Los Cuatro Españoles, ahí es nada- con miembros de Sierra, Juventud Juché, Los Lagos de Hinault y Ornamento y Delito (por aquello de los detalles, hubo versiones de los grupos de cada uno de los integrantes de la banda), y eso es lo que fue en “Tú lo que tienes que saber”, “Tremendas amazonas” (en sus dos variantes, la rápida primero y la lenta casi al final), la ingenuidad superlativa de “La chica más guapa de España” o el costumbrismo de “La catalana”, entre palmas y distorsiones en esta fiesta total del pop sin complejos.

Faltó la teatralidad de “Bellísimos” para lograr la cuadratura del círculo, pero no estuvo mal (nada mal) tirar del espléndido cancionero de “Maracaibo”, el segundo disco de La Estrella, y hasta hubo regalo sorpresa con la interpretación de “David”, mientras el susodicho se escondía tras las cortinas de El Sol. Ay, si es que el amor era esto.