Prácticamente cerrando la temporada demoscópica de nuestra revista, la edición de Catalunya y Baleares celebró su fiesta-concierto con nada menos que cinco actuaciones. Fue la cita con más actuaciones que jamás se haya llevado a cabo desde la edición, lo que conllevó las prisas para mantener los horarios, el relevo del público y la diversidad de propuestas, aunque en esta ocasión y de forma más bien excepcional las máquinas ganasen la partida a las guitarras.

Abrieron Canal, formación en la que confluyen músicos venidos de Argentina, Portugal, Irlanda y, claro, Barcelona. Dirigidos por el multiinstrumentista Fernando Verón, Canal repasaron su primer disco, empezando marciales con el que podría considerarse su hit single, “Donde está la línea”, y dejando el desmelene electrónico y el descontrol para el final. Acabaron el concierto justo cuando estaban más arriba.

Por eso tuvimos que relajarnos para atender a Laura Llopart, es decir Museless, como es debido. Su directo –proyecciones incluídas- fue desarrollándose con fluidez, combinando la calma con cierta tormenta, su suave voz con la electrónica y las guitarras con los violines. El resultado estuvo, obviamente, a la altura de las expectativas y descubrimos que, sobre el escenario, su propuesta muestra más claras las coordenadas de su sonido que en estudio. Hace falta verla en directo para entender dónde está y hacia dónde se dirige.

Podríamos decir que, tras el directo de Museless, las Demoscópicas tomaban un rumbo distinto. En primer lugar, los tres invitados que venían a continuación ya tienen material discográfico que les aupa a otro nivel. En segundo, algunos de los artistas cargan ya con muchos conciertos a sus espaldas como para encajonarles en esa etapa embrionaria que se le presupone a los demoscópicos. En todo caso, el siguiente en subirse al escenario era el madrileño Óscar de la Fuente, que personificaba todo lo que son a día de hoy Fira Fem, una formación en constante evolución que, a día de hoy, combina sus directos como dúo o con Óscar en solitario. Ello permite que Fira Fem, manteniendo algunas de las piezas más pop de su repertorio reciente (“Diosas mujeres”), derive hacia algo mucho más electrónico, acelerando beats y creando unos paisajes que captan todo el protagonismo. De hecho, la mayor parte de la actuación tomo unos derroteros mucho más experimentales de lo que Fira Fem nos tenían acostumbrados.

Desde Vigo llegaban Tarci Ávila y Nacho Dafonte (arriba en la foto), conocidos juntos desde ya como Presumido, un dúo de pop electrónico oscuro y al mismo tiempo muy melódico que ha debutado discográficamente con “Vendetta” (Music Bus/Altafonte, 17). Aunque les faltaron las proyecciones que forman parte de su show habitualmente, los gallegos mantuvieron el tipo, sobre todo porque sus canciones funcionan por su efectividad pop tanto como por sus arreglos. Habréis leído diversas comparaciones sobre de su música, bien, pues todas son ciertas y falsas a la vez, así que veamos qué tal van evolucionando porque capacidades tienen de sobras.

Para cerrar cambiamos totalmente de tercio. Las guitarras y la distorsión tomaron el escenario. Power Burkas (abajo en la foto), el cuarteto de Vic, fue a por todas desde el primer segundo. Plantaban cara así a una noche llena de sintetizadores y de ordenadores, sin amedrentarse, e interpretando sus canciones a la velocidad del rayo. Tenían veinticinco minutos para hacer vibrar a sus acólitos y para captar a los extraños, y solamente les hizo falta un primer tema para conseguirlo.