La sala Fever de Bilbao sirvió como escenario para la “Outlaw party” que finiquitaba el exitoso tour, de más de 70 fechas, que los Dead Bronco (foto superior) han ofrecido por toda Europa. Sirvió, a su vez, para dar el pistoletazo de salida a la puesta en marcha de su nuevo trabajo.

Registrando un buen aforo, la banda de Getxo congregó muchos seguidores de las escena rock ’n’ roll del norte, donde personas de las distintas estéticas que lo conforman pudieron disfrutar de una gran noche. No faltaron los tupes, chupas, Harleys, camperas, chalecos, bigotes, cerveza a mansalva… pero, sobre todo, la actitud y el buen rollo que caracteriza a esta gente.

La apertura corrió a cargo de los catalanes Th’ Booty Hunters (foto inferior), quienes con su bluegrass canalla y rudo (o como ellos lo denominan: garrulograss) hicieron moverse a un público deseoso de pasárselo en grande. A destacar la gran presencia femenina en la audiencia.

Tras un comienzo un tanto balcánico, en seguida pudimos escuchar las melodías que conforman sus dos primeros trabajos de estudio: “Brothers in farms” (2011) y “Chernobilly” (2012), así como algún cover y tema nuevo. Su single de presentación “Garrote Vil” sonó atronador.

Xabi Ollé lidera la banda con un incuestionable carisma y buen hacer tanto sobre el escenario como fuera del mismo. Retozándose cual porco sobre la cerveza que arrojó al suelo y liándola parda junto al público. Momentos rapeados y con efectos vocales que adornan un show tan estrambótico como auténtico. Sin olvidar, su buen hacer con el banjo y la guitarra acústica. La banda resuelve bien las necesidades del estilo. A destacar el gran trabajo en el fiddle que realiza Marc Santos. Muy acertado durante todo el recital. Así como en sus dúos solistas junto al guitarrista Daniel Bañon.

Terminaron el show en acústico y entremezclados en el público. Tocaron un par de temas y, ciertamente, fue un acierto, pues aprovecharon para ir cambiando el equipo del escenario para la llegada de Dead Bronco. Algo que agilizó mucho la noche.

Sin tiempo para asimilar lo acontecido, sale el quinteto liderado por Matt Horan abriendo con “Drinking song” de su álbum debut “In Hell” (2013). Jugar en casa siempre tiene sus ventajas y el público estuvo entregadísimo desde el primer minuto. Los temas caían como moscas bajo los cañonazos del broncobilly que citan como su estilo. Una mezcla de country y rockabilly, donde se mezclan elementos distintivos de ambos estilos pero con un sonido y carácter muy distinguible y personal. Las canciones sonaron algo más aceleradas y enérgicas que en las versiones de estudio. Como un bronco desatado. Cortas pero intensas, solo interrumpidas para que Matt soltara alguna frase y arrancar con la siguiente canción.

No hubo respiro durante todo el bolo. Sonaron muchos de los temas que conforman su álbum debut y el segundo trabajo “Penitent man” (2014). Personalmente, eché de menos algo más de elaboración de las partes instrumentales. Quizás por el precedente de la banda que abrió la noche. Teniendo a un monstruo como Daniel Merino en el Lap Steel (aportando a la faceta country) y a Manu Heredia (para el rockabilly), puede dar pie a crear secciones instrumentales más extensas y unos buenos dúos de cuerdas. Pero, no cabe duda de que ambos realizaron una gran labor durante todo el concierto. Así como la sección rítmica, galopando estable y enérgica.

Cerraron con la versión de “Straight to hell” de Hank Williams III, uno de sus referentes y a quien ya le dedicaron un EP titulado “Moaning the blues” (2015). Sirvió como colofón y puso patas arriba el recinto tras un año muy intenso, que ha incluido la grabación de una película por parte de Matt Horan y la inclusión de su música en la banda sonora de la misma, así como una gira europea y multitud de conciertos. Este caballo muerto parece no querer descansar y ya se encuentran inmersos en la grabación de su cuarto trabajo de estudio.

La noche tampoco murió ahí ya que la afterparty incluía el concierto de los Mud Candies, así como sesiones a cargo de los Dj’s Nash, Turista Bang Bang y Dee Dee, lo que hizo que la fiesta se alargara hasta altas horas.

020-Th'-Booty-Hunters-15X16-por-Dena-Flows