Si eres el Real Zaragoza ya ha quedado claro que no equivale a triunfo seguro el jugar en casa. Si eres Enrique Bunbury ocurre todo lo contrario y hablar de un cinco a cero es quedarse corto. “Las Consecuencias Tour” arrancaba el pasado 24 de Abril en El Paso (Texas), lo que ha llevado al aragonés a recorrerse América de cabo a rabo antes de que sus paisanos pudiéramos disfrutar de un concierto que, sin ser sublime, convenció a una parroquia entusiasmada con cada golpe de cadera del maño. Desde lo alto del graderío pude comprobar que las sillas colocadas frente al escenario no fueron sino un estorbo para la enfervorecida multitud que se agolpaba frente al músico y su banda. Normal. Bunbury apostó por un set plagado de éxitos de ayer y hoy, repasando su discografía, haciendo guiño a sus fans más antiguos a base de alguna joya fabricada en tiempos de Héroes del Silencio, caso de “Iberia sumergida”, recordando a Mauricio Aznar y a su “Apuesta por el Rock’n’Roll” o versionando el “Frente a Frente” de Jeanette que en su momento nos regalase Julio de la Rosa al frente de El Hombre Burbuja. Toda una celebración la de la noche del viernes en la que se corearon “Que haya suertecita”, “El Extranjero”, “Sácame de aquí”, “Bailando con el enemigo”, “El rescate” o la impagable “Sólo si me perdonas”. Más de veinte canciones para acabar de convencer a sus seguidores de que el tiempo, las fuerzas y el dinero invertido en seguir al aragonés desde sus comienzos es una de las mejores inversiones que han podido hacer en sus vidas. Bunbury siempre gana y con él, ganan todos.