La 27 edición del festival Actual se ha celebrado en Logroño entre el 2 y el 7 de enero con un total de 35 conciertos que, junto a las propuestas de cine, teatro y otras expresiones artísticas, han congregado a 24.000 espectadores. Y durante estas seis jornadas hemos constatado tres hechos incuestionables. Para empezar, el denominado Escenario de Culturas Contemporáneas ha dado con un valioso hallazgo al programar buena parte de sus conciertos en Bodegas Franco-Españolas, uno de los mejores emplazamientos que ha tenido nunca el festival por capacidad, comodidad y acústica. En segundo lugar, a pesar de las críticas recibidas relativas al escaso riesgo del cartel, se ha puesto de manifiesto que programar a bandas consolidadas de pop rock español como Love of Lesbian y Amaral es una apuesta segura que garantiza bolos memorables, acaso los mejores de la edición. Y tercero, apelar a la nostalgia no implica un resultado feliz, como comprobamos en la prescindible actuación de Siete Notas Siete Colores.

Tras haber probado Actual con espacios como el Centro de la Cultura del Rioja –sustituido por el frío y un sonido deficiente–, Franco-Españolas ha acogido este año dos de los formatos musicales del festival –los Vermú Toreros y los Conciertos en la Bodega– erigiéndose en centro neurálgico de la música en directo en la capital riojana al acoger también el grueso de las actuaciones del MUWI.

La primera noche, la del día 2, estuvo dedicada al hip hop con un regreso muy añorado, el de 7 Notas 7 Colores (foto superior), que protagonizan una gira de celebración del vigésimo aniversario de su álbum debut: “Hecho, es simple”, uno de los raros casos en que un disco determina los designios de todo un estilo musical, en este caso el rap en español durante los noventa. Tema a tema, Mucho Muchacho y compañía revisitaron unas rimas que dos décadas después suenan algo desfasadas, demasiado machistas y onanistas, aunque conservan un descaro de innegable encanto. Repasaron clásicos como “Con esos ojitos” y “Chico”, presentaron material nuevo y reivindicaron su espacio dentro de la música actual. La actuación fue muy cercana con el público, pero muy irregular, con numerosos errores y desvaríos. Y a pesar de la calidad del repertorio interpretado, era evidente la falta de forma de Mucho. En ocasiones, la función se parecía más a una reunión de colegas que a un concierto de pago. Por utilizar un símil ecológico, por eso del emplazamiento, este bolo se asemejó a ese gran reserva del año de tu nacimiento que abres con toda la ilusión del mundo y que, al catarlo, el vino está bueno, pero “muerto”, porque carece de aromas y de cuerpo.

La siguiente velada se consagró al rock, con el sonido setentero y explosivo de Conn Bux & The Deltic Underscore. El tándem formado por Conn Bux y Roddy Campbell –dos de los vocalistas más audaces de la escena riojana actual– marca la línea de esta banda que camina entre la electricidad y el blues. Compartieron escenario con el dúo aragonés Los Bengala, que brindaron una estupenda y aplaudida función. Guillermo Sinnerman, guitarra, y Borja Téllez, batería, se entregaron al garage para presentar “Incluso festivos”.

La tercera y última noche en la bodega viró hacia el pop de autor, con los divertidos visitantes Hidrogenesse y los semilocales Papaya, que degustaron en casa su estupendo debut “No me quiero enamorar”.

En esta bodega también se celebraron tres Vermú Toreros. Comenzaron el día 3 los riojanos Tempo Phobia. Con un sonido marcado por los ritmos anglosajones y reconocidos con el Premio del Público en la Guerra de Bandas de Actual 2016, demostraron ser una de las bandas más interesantes del panorama logroñés. Tras ellos, el eclecticismo de los guipuzcoanos John Berkhout.

Al día siguiente, la sesión más esperada de este ciclo contó con dos bandas que comparten una convergencia musical en torno al rock y las raíces norteamericanas: los donostiarras Frank, que presentaron “The Mud and The Thirst”, y los madrileños Morgan, que hicieron lo propio con “North”.
Cerraron estas actuaciones de mediodía el 7 de enero los riojanos Pan Total, un grupo de post punk que están a punto de presentar su primer disco, y Delafé, proyecto de Óscar D’Aniello que, junto a Dani Acedo, desgranó los temas de “La fuerza irresistible” a golpe de hip hop, pop y soul, sin dejar de cantar y bailar.

El horario vespertino de Actual es territorio de un clásico de este festival, los Cafés Cantante, uno de los formatos con mejor acogida, como prueba el “sold out” de las tres sesiones celebradas en el Círculo Logroñés. En esta edición, se ha programado a tres mujeres: la riojana Martha Fernández Clavo, que protagonizó un concierto-menú; Esther Méndez (Bambikina), que dio cuenta de su primer álbum de estudio, “Referencias”, con un sonido de reminiscencias pop y folk marcado por la trompeta y la armónica; y la muy esperada Nora Norman, vocalista catalana con alma de negra y una apariencia de fragilidad que se tornó carisma arrollador sobre las tablas de Actual. Puro soul.

Y en sus dos últimas jornadas Actual cogió velocidad con los dos mayores conciertos de la edición, celebrados ambos en el Palacio de los Deportes de La Rioja, con dos de las bandas más seguidas del Estado. El viernes 6, Love of Lesbian (foto encabezado) volvían a este festival tras haber actuado hace 3 años, en esta ocasión para presentar en directo su último trabajo, “El Poeta Halley”, su disco más críptico. Y lo hicieron ante un público muy variado. No en vano, en 2017 cumplen 20 años en la carretera, un largo periplo durante el que han encandilado a varias generaciones de seguidores. Acompañados de una puesta en escena grandilocuente, con audiovisuales, potentes juegos de luces y lluvia de serpentinas, Santi Balmes y los suyos brindaron una buena actuación alternando temas de su disco más reciente –“Planeador”, “Cuando no me ves”, “Bajo el volcán”– y otros de discos anteriores, algunos ya auténticos himnos: “Allí donde solíamos gritar”, “Club de fans de John Boy”, “Los seres únicos”…

Antes de Love of Lesbian se habían subido al escenario The Owl Project, ganador de la Guerra de Bandas en 2016, y Los Elefantes (foto superior), que se entregaron con oficio a su reciente “Nueve canciones de amor y una esperanza” además de revisar temas antiguos tan conocidos como “Azul”, “Que yo no lo sabía” o “Somos nubes blancas” y versionar “Te quiero” de José Luis Perales.

Y el sábado 8, 15 años después de su ultima visita a Logroño, Amaral (foto inferior) presentaron “Nocturnal”, con todo el billete vendido, ante 5.000 personas. Acompañados por tres músicos, Eva y Juan tocaron temas nuevos como “Unas veces se gana y otras se pierde”, junto a básicos de su repertorio como “Revolución”, “Salir corriendo”, “Moriría por vos” o “Como hablar”, todos ellos muy coreados por el público. La noche se completó con las actuaciones de los franceses Talisco y de los catalanes La Pegatina, que interactuaron con Amaral y convirtieron el Palacio en una gran fiesta al ritmo de su rumba y ska.

El apartado musical de esta edición de Actual se completa con la Guerra de Bandas, que premió a los navarros Tipitako; las actuaciones en el ciclo Matinal con “Estrella” de Alice Wonder, Iseo y Pájaro Sunrise; y el acústico de Amarro Ferreiro la noche de Reyes para presentar su segundo trabajo en solitario: “Biólogo”.