Segunda entrega de las dos entrevistas que hemos dedicado a tratar la situación de los sellos discográficos independientes en la actualidad. Si en la primera los protagonistas eran los responsables de dos discográficas muy jóvenes (Sonido Muchacho y La Castanya) en esta ocasión la charla tiene lugar entre dos representantes de la generación precedente: Mark Kitcatt, capo de la histórica distribuidora Popstock! y el sello Everlasting, y Manuel Torresano, fundador del sello Siesta y de Music As Usual, que representa en España a sellos como Domino, Warp, Caroline o City Slang. La idea es ofrecer otro punto de vista del negocio, el de aquellos que dieron sus primeros pasos como sello en un momento de plena efervescencia de las ventas de discos y que, desde la más estricta independencia, han hecho el tránsito digital hasta el momento en que nos encontramos.


¿Qué es un sello independiente? ¿Os parece que la industria musical cada vez está más enfocada hacia la independencia?
(Mark)
Lo que sí que está ocurriendo es que artistas que han estado en multinacionales están tendiendo a editar sus propios discos, como es el caso de Frank Ocean, o a fichar por independientes como ha hecho Radiohead. Eso sí ocurre, porque les da más control sobre su obra. Hay muchos artistas que seguramente prefieren autoeditar y trabajar con una distribuidora como la nuestra u otras distribuidoras independientes
(Manuel) Luego hay una gran diferencia, y es que cuando tú firmas con una independiente conoces al dueño de la compañía. Y esa persona con la que has firmado siempre va a estar ahí, salvo que venda la compañía, que son casos poco habituales. Sin embargo, si firmas con una multinacional seguramente cuando saques tu segundo trabajo el tío que te fichó ya no esté en el organigrama de la compañía. Al final, esa persona que ha apostado por ti dentro de una multinacional que depende de sus ratios, que tiene que dar cuenta a unos accionistas sobre la gestión que están haciendo y los beneficios que obtienen, pues puede que no esté por el motivo que sea…
(Mark) Tanto la multinacional como la independiente tienen sus ventajas e inconvenientes. La multinacional igual se gasta más dinero en el marketing, o al menos históricamente siempre hicieron eso. Sin embargo, con la caída de ventas del disco físico, ya tienen menos posibilidades de hacerlo. Tal vez por eso la gran motivación para fichar con una multi ha desaparecido… Además, suelen pagar menos royalties. En ese sentido sí que creo que la industria musical camina hacia la independencia, es cierto.

¿Cuál es la relación que vosotros tenéis con los sellos multinacionales?
(Mark) A veces trabajo con artistas que tienen su editorial en una multi. Ese tipo de contacto sí que lo tenemos. Pero poco más en mi caso. Conozco a todos los sellos independientes de todos los países del mundo pero a las multis no, la relación es mucho menor.
(Manuel) En el 1996 Siesta licenciamos con una multi un disco de La Buena Vida. Era un disco súper ambicioso en cuanto a la producción, nos gastamos una fortuna en él en una época en la que la radio comercial tenía cierta afinidad con las radios independientes, y… no lo volvería a hacer. Ahora mismo creo que entre lo que puede ofrecer una compañía independiente, y lo que puede ofrecer una compañía multinacional no hay gran diferencia.
(Mark) ¿Sabes qué pasa? Si miras los streamings el 70% de lo que se escucha es fondo de catálogo, y el 30% novedad. Pues se paga igual un streaming de un disco de hace cincuenta años que uno de ahora. Sin embargo veinte años atrás eso no era así. Las novedades vendían mucho más, porque eran más visibles en las tiendas. Y costaban más. De hecho, si te compras ahora un disco de fondo de catálogo es más barato. Hace un mes compré el The Black
Saint And The Sinner Lady
y Mingus, Mingus, dos de los discos más alucinantes de la historia, por cinco euros. Pues esto en streaming no pasa. Eso lo que implica es que el que tiene más catálogo tiene mayor poder negociador con las plataformas de streaming que el que se basa en novedades. Y, desgraciadamente, el catalogo pertenece casi por completo a las multinacionales porque lo han ido comprando… Sellos independientes como Creation, Blue Note, Motown, ahora pertenecen a las multis, y eso les da mucho poder.
(Manuel) Sobre todo en determinados estilos musicales. Universal de repente compra todo el catálogo de Fantasy, Prestige, Blue Thumb,… logrando así que el 80% de un estilo musical pertenezca a una única compañía. No es que las multis tengan un porcentaje, es que es una tiranía, ¿no?.
(Mark) Quedan muy pocos discos clásicos que no estén en su poder.

“Ahora mismo creo que no hay gran diferencia entre lo que puede ofrecer una compañía independiente y una multinacional”

(Manuel) El problema cuando hablamos de monopolio es que las independientes tenemos que bailar al son de las multinacionales cuando negocian con los servicios de digital. Es decir, entre tres capos de tres grandes compañías se decide cuánto tiene que costar la suscripción de un streaming o si les parece bien que haya un servicio de suscripción familiar, o cuánto tiene que costar una descarga.
(Mark) Vivimos en su mundo.
(Manuel) Hay unas condiciones básicas que nosotros debemos seguir sin ningún poder de negociación. No podemos decidir si tu disco va a valer 20 o 38 euros, porque tu disco vale lo tiene que valer.
(Mark) Yo he estado hablando con un distribuidor americano muy parecido a Popstock. Trabaja con sellos parecidos, con la misma filosofía pero en EEUU. Y me dijo que desde el incremento de ventas de vinilo se ha dado cuenta de que, de repente, las multinacionales en vez de estar vendiendo sus LPs a 20$ los ponen a 30$. ¿Qué ocurre? Que el adolescente deja de comprar vinilo. Va a por el vinilo de Beyonce, lo ve a 30$ y piensa “¿Cómo coño voy a gastarme esa pasta?”. Y las independientes, aunque mantengamos sus precios en las franjas de 15-20$, vivimos en su mundo. Si ellos están vendiendo tan caro que logran que la gente deje de ir a las tiendas nos afecta también. Bailamos a su son, eso es así. En todos los aspectos: en la radio, en digital, en físico,…

¿Hay un momento ideal para montar un sello?
(Manuel) Bueno, yo creo que fundas un sello cuando tienes la motivación y los artistas con los que quieres trabajar y dar a conocer su música. A cada uno
le pilla en un momento determinado de su carrera. Cuando saqué el primer single en Siesta tenía veinte años. Y hay gente que por lo que sea desarrolla su carrera, sabe cómo funciona la industria, y decide que quiere fundar su propia compañía. Creo que es una cuestión más vital, más de enamorarte de un artista y querer publicarlo, que de tener claro si es el momento propicio o no. ¿Era propicio hace veinte años? ¿Lo es ahora? Con todos los cambios que está sufriendo la industria de hace ocho años para acá…. Mira Sonido Muchacho, un sello que sale cuando la industria tiene la cota más baja de ingresos de los últimos veinticinco años, y empieza haciendo solo ediciones de vinilo. Creo que no tiene nada que ver.
(Mark) No estoy de acuerdo con Manuel. Ha habido momentos que eran más propicios y otros menos. No es casualidad que en los setenta, alrededor del punk, se formasen muchos sellos que todavía hoy siguen ahí. Aquel era el momento adecuado porque muchos grupos nunca iban a ser fichados por las multinacionales.
(Manuel) También depende de la efervescencia creativa del momento. De repente puede haber un lustro en que aparezcan treinta grupos que creen una escena y, de la misma manera, que haya una década en la que no se cree escena, en que no haya nada nuevo en el horizonte.

¿Cuáles son los elementos básicos para montar un sello? ¿Basta con pagar la tirada del primer lanzamiento?
(Mark) Con eso empiezas. También depende de si puedes pagar la grabación, de si los artistas tienen todos los instrumentos que necesitan para hacer el disco que quieren… Pero a priori, si el grupo tiene sus propios medios para grabar y tú como sello simplemente vas a publicar el disco físico, pues eso es lo que necesitas, pagar la tirada.
(Manuel) Pagar la tirada, pagar el estudio, pagar fotos… Necesitas, básicamente, pedir muchos favores… Un amigo que sea diseñador que te sepa adaptar el arte o hacer una portada… Y ahora, en los tiempos que corren, tener un buen acuerdo para que el disco esté en los medios digitales a través de un tercero.
(Mark) Es que la independencia suele ser eso. Sueles estar trabajando con otras empresas independientes todo el rato, para que lo metan en los servicios, en las tiendas… A cambio, las multinacionales, suelen tenerlo todo dentro por lo que no utilizan agentes externos.

¿Seguís teniendo las mismas fuentes de ingresos que cuando empezasteis hace casi tres décadas?
(Mark)
En Everlasting… depende del grupo. Hay grupos que venden más discos, otros que generan más en digital, en radio, tocando,… Se trata de ver las necesidades de cada uno. El Guincho no genera por lo mismo que Guadalupe Plata. Tu trabajo no es simplemente vender discos, sino analizar lo que cada uno necesita en cada campo. Los ingresos provienen de muchos sitios diferentes y debes estar atento a todos. También es muy importante lo que paga la radio.
(Manuel) También hay artistas que ni tocan mucho ni venden muchos discos, pero hacen una música que los creativos de publicidad consideran oportuna y, de repente, estás generando un montón de dinero porque esa música se asocia a determinados productos y pagan bien por ello.

Estábamos hablando de las necesidades de los grupos, pero ¿cuáles son las necesidades de un sello?
(Mark) Hay que tener una capacidad organizativa de la que suelen carecer muchos artistas, además de negociadora para conseguir que les paguen. El mayor problema que veo es que hay mucha gente que no quiere pagar a los músicos. Es una pelea eterna. No estoy hablando de las tiendas: las tiendas lo entienden y pagan. Pero, por ejemplo, en el caso que decía Manuel de los usos publicitarios siempre van a tirar al precio más bajo y tú tienes que luchar para subirlo. Eso es muy importante… poder cobrar para ellos.
Por otra parte, entender la música, conectar con los oyentes, es una tarea que el sello está más capacitado para llevar a cabo que el grupo por sí mismo fuera de su circuito local. Por ejemplo, cuando un grupo quiere salir de Andalucía o de España y darse a conocer por el mundo, es en ese momento cuando se hace imprescindible un sello. La promoción, el marketing, el oído…. En el proceso de grabación, los conciertos… También puedes aconsejar al grupo para que hable con cierto músico o productor. Hay grupos con los que no lo haría esto jamás, pero con otros sí.
(Manuel) Es salvaguardar la integridad del artista, defender su dignidad. Estamos hablando de alguien que escribe y graba una canción, que invierte un montón de su tiempo aparte del esfuerzo creativo enorme que eso supone, y eso se debe proteger por encima de todo. Tienes que conseguir que la retribución sea digna.
(Mark) Con uñas y dientes.

“Durante la última década la relación de los sellos independientes con las radios comerciales ha sido prácticamente inexistente”

¿Pensáis que la libertad creativa del artista se ve más coartada en una multinacional?
(Mark) No lo sé, nunca he trabajado en una multi. Eso se suele decir… Y esa no suele ser nuestra forma de acercarnos a los artistas. Lo que está claro es que cuando realmente conoces a unos artistas, cuando te vas de carretera con ellos y pasas tiempo ellos escuchando discos, o incluso en el estudio, puedes aportar un punto de vista externo que les ayudará. Ahora, que lo tengan en cuenta o no es cosa suya.

Respecto a lo que decíais antes, me gustaría que me hablaseis de la importancia de la relación que guardan sellos como los vuestros con la radio. El otro día hablando con con Albert y Luis se comentaba el poco espacio que tiene la música independiente en radio más allá de Radio 3.
(Manuel) Radio 3 es un oasis. Son programas de autor, donde no hay una imposición, ni un consejo de sabios que dicen qué poner y durante qué periodo, para que por medio de la rotación acabe calando en la gente. Está claro que no es lo mismo escuchar una canción una vez, que a la gente le interese y vaya a la artista, que hacerlo veinte veces. Pero Radio 3 es lo que es, una radio que da cabida a todo tipo de música, en la que hay periodos en los que hay programas donde se pone música más innovadora, programas en lo que está perfectamente representado el contenido de MondoSonoro, programas de flamenco, de jazz… Creo que cada director que pasa por Radio 3 intenta hacerlo mejor, pero sobre todo, creo que lo que hacen es defender la diversidad cultural.

Y respecto al resto de emisoras, ¿qué relación tenéis con ellas?
(Manuel) Pues durante la última década la relación ha sido prácticamente inexistente. Tanto Mark como yo hemos publicado discos de artistas que han sido disco de oro y no ha sido gracias a la ayuda de la radio comercial, porque ni los han puesto. La radio comercial sigue siendo el primer motor para consolidar y hacer un artista vendedor y popular, pero han estado cerradas a nuestras propuestas. Ahora, sin embargo, parece que se están abriendo…
(Mark) Sí, ahora estamos trabajando más con ellos.
(Manuel) Un director que no salga del abc de rigor considera que ya ha hecho su trabajo si sus editores o la gente que decide en el sello se reúne con las tres multinacionales, porque con eso ya está cubierto el ochenta por ciento de los posibles éxitos comerciales, y desprecian tener otras diez reuniones para decidir el veinte por ciento restante. Muchas veces es una cuestión de profesionalidad y de respeto hacía lo que está pasando en el mundo de la música.
(Mark) Nosotros trabajamos con Adele, que ahora suena en todas las radios comerciales, pero costó Dios y ayuda que entrara. No lo vieron, estuvimos varios meses para conseguirlo y una vez que entró ya no la sacaron. Yo quise cambiar de single… me aburría de escucharlo en las tiendas, en las calles, y no había manera de hacerlo. Es la primera artista con la que hemos trabajado en Los 40 Principales en varios años. En los noventa llegamos a tener a Prodigy sonando en Los 40 Principales a tope. Pero aquellos eran otros tiempos. Igual vuelven…
(Manuel) 40 Principales era el medio social de las giras de Blur u Oasis, pero en un momento dado todo cambió de rumbo.
(Mark) Lo que ocurrió es que empezaron a hacer los callouts, supeditando la música que sonaba en la emisora a la opinión de los encuestados. Pero la opinión de los encuestados a su vez dependía muchísimo de que quienes participaban en la encuesta conocieran ya al grupo. Esto es algo muy conservador que rompe con la idea de introducir música nueva a los oyentes, reflejándose lo que ya escuchan. Es algo que se come a sí mismo.

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