Fama, adoración y cultura pop. Los dioses actuales ya no se veneran en los templos, sino en la multitud de un concierto. Kieron Gillen y Jamie McKelvie suman colaboración después de trabajar juntos en “Jóvenes Vengadores” y “Phonogram”. Y la música vuelve a tener un protagonismo inusual en “The Wicked + The Divine” (Norma, 17).

Si “Phonogram” nos hablaba de los fans, el guionista Kieron Gillen y el dibujante Jamie McKelvie (diseñador de la cubierta del “Brilliant! Tragic!” de Art Brut y del clip de “Bury It” de Chvrches) se centran en los creadores, en lo efímero de los ídolos y en su música como legado. Lo hacen en su nueva obra, “The Wicked + The Divine”, que Norma Editorial publica en España. Aprovechamos el momento para charlar con el guionista Kieron Gillen.

En los últimos años ha habido un verdadero boom en el mundo del cómic, sobre todo en el caso de los superhéroes. Los cómics siempre han formado parte de la cultura pop, pero lo cierto es que no solemos ver tan a menudo que la música forme parte de los cómics. ¿Dónde empezó la idea de trabajar con esta temática?
Jamie y yo siempre hemos pensado en cómo el arte influye en los seres humanos. Eso es lo que trata “Phonogram”, nuestro libro original sobre la idea “la música es magia”. Cómo podemos estar en este trabajo de la cultura y ser transformados por él. “Phonogram” siempre ha tratado sobre los fanáticos de la música, mientras que “The Wicked + The Divine” es lo opuesto. Trata sobre las cosas que ocurren cuando pasas de ser un fan de una forma de arte a ser un practicante de ese arte. “Phonogram” hablaba sobre lo que era formar parte de una multitud, mientras que esta nueva obra se centra en lo que supone estar en el escenario. Y hemos decidido utilizar la metáfora de la divinidad para darle mayor peso a lo que estamos contando. Dicho esto, apuntaré que aunque utilizamos una estética pop, la obra habla del arte en todas sus formas. Hemos hecho historias con escenarios emplazados en siglos anteriores, hablando de la cultura de la época. Por ejemplo, hicimos una historia del siglo XIX en la que nuestro Lucifer estaba inspirado claramente en Lord Byron. Ese es el background, pero en términos de la principal inspiración… bueno, es simple, aunque también algo oscuro. La semana después de que a mi padre le diagnosticaran cáncer terminal tuve la idea central. Doce dioses que se reencarnan cada noventa años, viviendo durante dos años y muriendo. Es mi respuesta inmediata a la pena y a la pérdida. Esos dos años son una forma de magnificar la brevedad de la vida. Y es que… no importa si son dos años, diez o setenta… la vida es breve y preciosa. Así que por qué hacer algo con ello, por qué demonios ser artista.

“The Wicked + The Divine” tiene mucho de “Jóvenes vengadores” y de “Phonogram”, pero es mucho más oscuro. ¿Cuánto de tu trabajo anterior crees que se ha reflejado en este nuevo título?
Todo. Literalmente todo. “The Wicked…” está diseñado como una canción de amor y una pira funeraria, incluyendo todo lo que hemos hecho y todo lo que hemos amado. La idea es mostrar de dónde venimos, lo que hemos hecho y luego destruirlo todo para que podamos seguir adelante con el resto de nuestras vidas. Las influencias de “Phonogram” son particularmente fuertes, pero ciertamente hay secciones que son muy “Jóvenes Vengadores”. El cuarto arco –“Rising Action”- es el vértice del enfoque de “Pop With Everything”.

Como en Phonogram, la música es una gran parte del argumento, pero en “The Wicked + The Divine” habláis de una cosa que está en todos los medios de comunicación: la adoración a los ídolos modernos. ¿Por qué decidisteis hablar sobre este tema en particular a través de la música?
Sinceramente, no creo que sea el tema principal del libro. Tiendo a ver la fama como un efecto secundario en lugar de la meta. Los dioses en “The Wicked + The Divine” no están en el mundo del espectáculo por la fama. Están por el arte. Algunos de ellos por la fama, seguro, pero no es el núcleo principal de la historia. La gente de vez en cuando nos pregunta si “The Wicked + The Divine” es una sátira de la celebridad o una celebración de la popularidad. La respuesta es que es un poco ambas. Es un retrato, con sus pros y contras. La gente puede salvar su vida con su arte y seguir siendo una mierda de ser humano. Ahí es donde está el corazón del libro.

Hablando de ídolos, has dicho unas cuantas veces que David Bowie ha sido una inspiración para la serie. ¿Cómo te inspiró de manera personal y qué otros músicos tuvieron influencia en tu carrera?
Jamie y yo siempre hemos estado obsesionados por el pop. Está allí. Es mágico. Al principio, al desarrollar “The Wicked…”, Jamie y yo jugamos brevemente con la idea de que todos los dioses se inspiraran en Bowie en diferentes etapas de su carrera. Bowie es una figura imponente que va mucho más allá. Piénsalo de esta manera: un artista que lanza un álbum que actúa como su propia esquela justo antes de su propia muerte. Para muchos otros artistas ese sería el motivo por el que la gente pudiera interesarse por ellos. Para Bowie fue solamente una nota de gracia al final de una carrera fascinante. Desde su fallecimiento, nosotros y muchos creadores le hemos tomado como un impulso para subir nuestras apuestas. Su existencia es un desafío. ¿Puedes intentar estar a la altura de esto? En cuanto a otros músicos, honestamente todo lo que podría hacer es darte una lista y que cuele. Para Jamie sería lo mismo, pero vamos a darle una mención especial a Dbridge, de las leyendas británicas del drum’n’bass Bad Company, porque le dejó los cómics de “2000AD”, cuando todavía era demasiado joven para la ciencia-ficción épica. Eran como hermanos y compartían habitación.

El diseño de los personajes recuerda a un montón de músicos icónicos. Hay mucho de Bowie en el diseño de Lucifer, de Florence Welch en Amaterasu … ¿alguien ha señalado cualquier semejanza o ha visto un artista en un personaje que te ha sorprendido porque no era tu intención primaria?
Bueno (risas), lo que la gente ve habla de su propio contexto musical, que está bien, aunque ocasionalmente es gracioso. Realmente, aunque algunos personajes obviamente tengan influencias claras, siempre hemos tratado de pensar en ellos como arquetipos más que como reflejos claros. Es cierto que Amaterasu tiene mucho de Florence en su estilo visual, pero también hay un montón de Kate Bush, de Stevie Nicks… básicamente de cualquier mujer que canta de una manera que te hace sospechar que no lleva zapatos. Y eso es importante porque no nos centramos en ninguna estrella pop actual, sino que son nuestras interpretaciones de los arquetipos y, como tales, los hemos convertido en algo más completo.

¿Hay algún concierto en particular que viviste y que influyese en los escenarios del cómic?
Unos pocos, en realidad. Lo suelo llevar todo a mis cómics y salpicándolos con detalles de mi propia vida. Recuerdo el concierto de Robyn en Brixton Academy en 2013. Si quieres una imagen cercana de Lucifer, sería esa. En realidad, su despliegue de canciones hacia el clímax también inspiró el último tercio de nuestros “Jóvenes Vengadores”, lo que significa que tengo un montón de narración por el simple precio de una entrada. Los conciertos del “Before The Dawn” de Kate Bush también fueron una gran influencia en varios elementos. Blur en Hyde Park me dieron algunas ideas, aunque no se trata solamente de conciertos, por supuesto. Por ejemplo, la principal inspiración para una prisión alrededor de jaulas doradas viene de la exposición de Alexander McQueen.

¿Por qué darles solamente dos años de vida cada noventa años a los personajes?
Lo de los noventa años, mira, suele usarse cien años como tópico en las historias y nosotros queríamos algo un poco más inusual. Pero noventa años eran necesarios para marcar una longitud temporal suficiente como “saeculum”, que es básicamente el lapso de tiempo necesario para reponer toda la población humana. En otras palabras, cuando decimos “generación”, el significado real de una sería esto. En cuanto a los dos años, te lo decía antes, es un multiplicador dramático. Tener cinco años de vida puede parecen extraño para ser real, pero un año sería algo demasiado inmediato, así que dos años nos parecía el mejor compromiso. También hay una meta-razón. El libro apareció cuando tenía treinta y ocho años, así que faltaban dos para llegar a los cuarenta. “Phonogram” era un libro acerca de que tenía veintiocho años y temía por cumplir los treinta. “The Wicked…” es acerca de tener treinta y ocho años y temerle a la muerte.

En España se acaba de publicar el primer volumen, pero la serie lleva ya tiempo en marcha. En “Commercial Suicide”, hay artistas invitados…
Hay razones narrativas para ese nombre y también prácticas… Jamie tuvo que dibujar el tercer “Phonogram”. Siempre supimos que esta serie era un riesgo, así que decidimos usar lo de “suicidio comercial”. Nos gusta tentar al destino. Por suerte, salió muy bien y las ventas fueron buenas. De hecho, en realidad incluye algunas de las partes más aclamadas por la crítica y el público desde que empezamos. El trece es la entrega que los lectores han votado como su favorito de la serie. Es como el período berlinés de Bowie aplicado a nuestro cómico. Todo muy azul y experimental y que huye de lo populista. Por lo menos es parte de la razón por la que hicimos el cuarto arco tan pop (el cambiar de tono es gran parte de lo que hacemos). En como hacer de Dj, quieres jugar con las dinámicas. Pero aún así, fue una cosa excepcional. Jamie y Matt continúan en el resto de la carrera. Estamos haciendo especiales históricos entre los arcos, dibujados por artistas invitados elegidos para adaptarse a un período en cuestión y que se recogerán en un volumen.

¿Qué música estás escuchando hoy en día que crees que podría influir en lo que hagas en el futuro?
Siempre se me congela el cerebro cuando me hacen una pregunta de este tipo, pero volveré a mirar mi playlist de 2016 para sacar algunos nombres que sé que han influido en mi forma de imaginar “The Wicked…”… Te citaré a Blood Orange, ANOHNI, Savages, Downtown Boys, Shura, David Bowie y por supuesto FKA Twigs. De todas formas, para aquellos que quieran meterse en mi cabeza, hay una enorme lista en Spotify en la que metí cuatrocientas canciones, básicamente cualquier canción que he amado hasta la muerte y que sea un banger total.

A propósito, Gerard Way de My Chemical Romance y autor de “The Umbrella Academy” habla muy bien de vuestro trabajo. ¿Te gusta lo que hace?¿Y su música?
Sí, Gerard es muy amable. Es un talento fascinante. Podría dar argumentos sólidos de que la mitología interna de My Chemical Romance era el universo de cómics más interesante de los dos mil. Quiero decir que… “Na Na Na Na Na” golpea más duro que cualquier libro de superhéroes mainstream existente. Encima sus cómics también son excelentes. En realidad, los músicos han hablado muy bien de nosotros, lo cual es un gran halago y tiene que ver mucho con la naturaleza del libro. Grimes incluso llegó a dibujar una cubierta para el tercer arco y Jamie ha trabajado haciendo un vídeo para Chvrches. Y también podría hablarte de gente como Kaki King, Lights, Scroobius Pip, Eddie Argos de Art Brut, Summer Camp o Max Bemis de Say Anything.