Aprovechamos el paso de The Drums por Madrid -14 de septiembre-, Barcelona -15 de septiembre- y Donostia -Kutxa Kultur Festibala, 16 septiembre- para preguntar a su líder, Jonathan Pierce, por seis discos que han dejado huella en él.


El disco más importante de tu vida:

Björk
“Homogenic”
(1997)

Estaba caminando por unos almacenes locales en 1997 cuando escuché una música que sonaba en una tienda de discos y que me pareció preciosa. Tuve que acercarme y preguntar qué artista era. Escuché unas cuerdas preciosas mezcladas con unos sonidos electrónicos que parecían de otro mundo y unas bases experimentales, y ahí en medio estaba esa voz tan especial, tan orgánica y tan cruda. El cajero me dijo que era el nuevo disco de Björk, “Homogenic”. Por aquel entonces no escuchaba otra cosa que no fuera gospel o música cristiana, puesto que mis padres eran pastores, y muy estrictos, de una iglesia evangélica cristiana. Por este disco decidí rebelarme. Rompí las reglas, lo cual tenía todo el sentido puesto que este disco habla sobre romperlas. Björk no solamente ha roto reglas por su nivel de experimentación en el pop, sino que también canta sobre tener una personalidad muy propia y fuerte que vive bajo sus propias reglas. Nunca volví a mirar atrás desde ese momento y este disco continúa siendo el que me hizo querer ser artista.


Un disco que descubriste por tus padres y que todavía te gusta:

Andraé Crouch
“Mercy”
(1994)

De pequeño no me gustaba escuchar solamente música cristiana, pero sabía que mi padre realmente adoraba la música gospel negra. Y en ese ámbito, creo que hubo un disco que me impresionó mucho cuando era un niño. Tenía un sonido clásico pero que crecía y crecía, y creo que todavía podría cantarte alguna de estas canciones. Lo escuchábamos juntos muchas veces. Adoro los coros de voces negras, siempre han conseguido sonar muchísimo mejor que cualquier otro tipo de coros.


El disco que más escuchabas de pequeño y que ahora puede considerarse un guilty pleasure:

Britney Spears
“Femme Fatale”
(2011)

La verdad es que no sé qué estaba pensando cuando compré este disco de Britney justo el día en que se publicó. Conozco absolutamente todas las canciones. Tengo una pequeña casa en un lago cerca de Nueva York y este era el disco que quería escuchar siempre cuando estaba allí. Técnicamente en un disco horrible, pero seamos honestos: “When The World Ends” es un hitazo. Siempre me ha atraído Britney Spears y no sé exactamente el motivo, creo que tenemos algunas cosas en común. Ambos venimos de familias pobres, de hogares muy cristianos, ambos cantamos, ambos nos sentimos perdidos y deprimidos muchas veces, y a los dos nos ha jodido la industria musical -de formas distintas-, pero al mismo tiempo… ambos continuamos haciendo cosas embarazosas continuamente.


El primer disco que escuchaste completo en tu vida:

Joy Electric
“Melody”
(1994)

Este fue un extraño, pero influyente disco para mí. La banda consiste en un tipo llamado Ronnie Martin que puede escribir canciones de pop electrónico realmente extrañas sobre amor, tristeza, bosques, piruletas… muy caprichoso y muy triste al mismo tiempo. Creo que mis melodías y mis letras, a veces, están aún inspiradas por este disco. El grupo estaba en el sello de punk bastante guay de fuera de Seattle, un tanto cristiano, llamado Tooth and Nail Records. Realmente no cantaban sobre Dios, así que a mis padres no les hacía mucha gracia cuando lo escuchaba. Cuando salí del armario me dijeron que tenía prohibido volver a escuchar Joy Electric porque pensaban que me estabá empujando a ser gay. Fue una época extraña de mi vida.


Un disco muy importante de la historia del pop que no te gusta, y por qué:

The Beatles
“The White Album”
(1968)

Porque la gente no deja de hablar de él. Estoy listo para hacer hueco a cosas nuevas.


El disco que nadie imaginaría cuánto te gusta:

Annie Lenox
“Medusa”
(1995)

Qué disco más extraño. Qué proyecto en solitario más extraño. La canción “Why” lo es todo.