planetas

15.- Los Planetas

Zona temporalmente autónoma

(El Ejército Rojo / El Volcán)

(POP) ¿Tradición?, ¿plagio?, ¿collage?, ¿reciclaje? J, Florent, Banin, Eric y Julián Méndez lo han vuelto a hacer. Cuanto menos, el regreso de Los Planetas pone patas arriba el gallinero del pop estatal. La banda granadina llegó a un punto de no retorno desde que abrazó la marmita jonda a mediados de la década pasada. ¿El lastre? Su imponente colección de clásicos en el pop español. ¿El peligro? Convertirse en un género cerrado en sí mismo del que por momentos parecen resacosos prisioneros. Pero, cuidado, Zona temporalmente autónoma presenta novedades. Es un disco largo, irregular, preñado de referencias, con una vocación menos procelosa y más política que los dos títulos anteriores.  Eduardo Tébar

 


 

bala

14.- Bala

Lume” 

(Matapadre)

(ROCK-METAL) La publicación dos años atrás de sus primeras canciones bajo el título de Human Flesh fue el anticipo de lo que estaba por llegar; una arrolladora vorágine de ambientes sonoros claustrofóbicos de calibre similar a los provocados por Butthole Surfers y Melvins en la era del pre-grunge, tomando ejemplo en la actitud de Bikini Kill, Team Dresch y otras bandas anglosajonas de riot grrrls que, gracias su activismo, atisbaron la emancipación femenina en el rock a finales del pasado siglo. Una lucha todavía vigente a la que ellas vienen a sumarse desde tierras gallegas. Nonito Pereira Rey

 


 

13.- Sierra

A ninguna parte

(Sonido Muchacho)

(POP) Escuchando los primeros temas de Tiene mucha fuerza (2014) lo más obvio, como apuntó entonces Lidia Damunt, era detenerse en la querencia Pegamoide de La chica del cohete o Sintéticas, pero también volvía a demostrar la extraña capacidad de nuestro protagonista de convertir en luz todo lo que toca, cambiando la psicodelia pasada por un viaje a la new wave que se acentúa en este primer álbum, en el que le acompañan Arturo Hernández (Juventud Juché), Clara Collantes (El Día Después) y Antonio Castro (Charades). Ese hilo invisible desemboca en unas canciones que a priori pueden parecer menos claras que las del EP fundacional, pero es solo una ilusión que las sucesivas escuchas se encargan de ir desmintiendo. Así ocurre pronto con No eres increíble, desdoblándose a partir de un estribillo mágico al tiempo que, una vez más, encuentra luz en la negación. Enrique Peñas

 


 

12.- Futuro Terror

“Precipicio”

(BCore)

(PUNK) En lo nuevo de Futuro Terror hay cambios, y se pueden adivinar en la portada. Distinta cara, más oscura, pero a pesar de todo la misma moneda. Empezando por una producción, más enterrada y menos brillante, que resalta los temas con reminiscencias afterpunk. Eso sí, no estamos ante un ejercicio denso de esos que citan cien nombres y acaban siendo una copia descafeinada y apolítica de The Fall: han arriesgado con algunos desarrollos, especialmente en la batería, pero mantienen cierto poso powerpopero y consiguen delinear estribillos que se pegan a la primera escucha. También cambian las letras: aún hay referencias sobrenaturales y cuarto milenianas, pero si antes estaban más cerca de la serie B juguetona ahora suenan un poco más introspectivas, amargas y oscuras, más Rata Negra que Carniceros del Norte, para entendernos. Darío Coto

 


 

11.- Ed Is Dead

#YL48H

(Idioteque)

(ELECTRÓNICA) Si bien hay momentos del disco en los que el productor madrileño tira hacia un discurso que comulga con la electrónica de festival –ritmos 4/4, voces, bombos lacerantes y estructuras progresivas– la dinámica general es otra bien distinta, con importantes guiños a la IDM de principios de los 2000 a la que Ostos incluye sutiles elementos orgánicos (guitarras, baterías y voces) y percusiones afro, en la que incluso se llegan a hallar algunas trazas de los últimos trabajos de FKA Twigs. Pero la amalgama de influencias no acaba aquí. Es casi imposible no pensar en las características escalas de notas de Plaid cuando oímos Jump Out Of An Aeroplane o Kidnap a Politicien, como lo es no acordarse del future garage de sidechains y voces reverberadas que nos ha dejado el Reino Unido en los últimos años al darle al play a Rob a Bank. Daniel Mesa