2.- The National

Sleep Well Beast

(4AD / Popstock!)

(POP-ROCK) Lo difícil no es llegar, sino mantenerse. Plenamente consolidados como banda de guitarras adulta en el buen sentido, y con una excelente colección de discos hasta cierto punto intercambiables a sus espaldas, The National no lo tenían fácil. Ya en Trouble Will Find Me (4AD, 13) se intuía cierto estancamiento en su estilo: austeridad atemporal con el toque distintivo de los patrones recios y ensimismados de Bryan Devendorf, las guitarras imaginativas de los gemelos Dessner y la voz profunda de Matt Berninger, frontman desaliñado e introspectivo más próximo a un profesor de Literatura que a una estrella del rock. No es casual que cuatro años separen este trabajo de su predecesor. Y tampoco lo es que en su séptimo disco se atrevan con una paleta de sonidos más profunda -sintetizadores, cajas de ritmos y cuerdas que se superponen en ricas texturas, abundantes músicos de sesión-, probablemente espoleados por sus aventuras musicales paralelas, con la ambición clara de sacar lo mejor de sí. ¿Lo consiguen? Rotundamente, sí. Grabado y producido con la meticulosidad habitual por Aaron Dessner en su estudio, Sleep Well Beast es de esos discos que funciona como un todo. Abstenerse los que busquen satisfacciones inmediatas o trucos. La esencia melancólica y elegante de la música de The National crece con hallazgos como el hipnótico final orquestado y con redobles frenéticos de I´ll Still Destroy You, donde se hacen más evidentes que nunca sus afinidades con los minimalistas; o en el cierre homónimo de título indescifrable, en el que Berninger se disfraza de Leonard Cohen de voz trémula sobre una especie de abstracta base sampleada de hip-hop. La bestia, quien quiera que sea, dormirá tranquila esta noche con un discazo bajo el brazo.  José Carlos Peña