4.- LCD Soundsystem

American Dream

(Sony Music)

(POST PUNK) El riesgo de meter la pata tras una trilogía de matrícula estaba ahí, obviamente, pero el neoyorquino James Murphy ha tenido cabeza suficiente para tomar el mejor de los caminos posibles y dotar a su nuevo disco una personalidad capaz de diferenciarlo de sus obras previas, todas ellas de indudable valía en una de las carreras más sólidas de los últimos años. Hubiera sido una estupidez encabronarse en crear diez nuevos hits, así que Murphy ha optado por dejar fluir su cara más post-punk, echando mano más intencionadamente que nunca de sus máximos referentes, al tiempo que modera su faceta más eufórica y excitada. ¿Y qué narices significa eso? Pues que American Dream está salpicado de post-punk, de guitarras que raspan hueso como nunca, de sonidos electrónicos más retro y básicos que en cualquiera de sus pasos previos y de una oscuridad que parece irse evaporando conforme se suceden las escuchas, pero que casi siempre está ahí, densa, provocativa y orgullosa. Si quieren un resumen rápido, les daré el titular que muchos andan esperando sobre American Dream, y es que podría considerarse el disco más oscuro y menos decididamente bailable de LCD Soundsystem, aunque haya ritmo y más ritmo. Y lo curioso, es que evidenciándose con facilidad que Murphy ha evitado poner las cosas fáciles, le han salido un buen puñado de hits que crecen con las escuchas, desde la inicial Oh Baby hasta Emotional Haircut, por citar un par. James, que bueno tenerte de vuelta por aquí. Joan S. Luna