ASÍ SUENA MADRID

Por si fueran poco los quince artistas madrileños -o instalados aquí desde hace años: el madrileño no nace, se hace- que se han colado en el top nacional de la revista, aquí va otra lista de veinticinco álbumes que perfectamente podrían haber figurado en la misma. Es la confirmación de una evidencia: más allá de discusiones bizantinas y de las luchas de banderas a las que por desgracia hemos asistido en los últimos tiempos, hoy por hoy Madrid funciona como el auténtico motor musical de nuestro país. Consecuencia lógica de la potencia de esta metrópoli, la tercera en número de habitantes en Europa tras Londres y París. Y también consecuencia de las características peculiares de una ciudad en la que nos hemos integrado sin dificultad millones de personas que venimos de otras regiones y países en busca de nuestros sueños. Así las cosas, podríamos concluir que así suena Madrid, un fascinante revuelto en el que caben las músicas urbanas, la psicodelia, el pop, rock, grindcore o productores de electrónica de primera categoría. Y nos gusta. —Luis J. Menéndez


bejo

1.- Bejo

Hipi hapa vacilanduki

(Autoeditado)

(RAP) Su universo artístico ha ido siempre de la mano de las ideas locas de Cachi Richi. Una canción, un vídeo: la fórmula del millón (de reproducciones). Al menos hasta ahora, que Bejito se ha sacado ya de la manga, de su esponjosa mata de pelo, Hipi hapa vacilanduki, un largo que resume mucho de lo que el canario había compartido en streaming pero que suma otros tantos ejercicios de rima surrealista, juegos con el lenguaje y flow disparatado. Un disco al fin, tras FundaMental y Pírdula, de un par de años atrás (toda una vida en Internet). Y como ya pasaba en directo con el miembro de Locoplaya, sin las imágenes que acompañan usualmente sus canciones, sus ritmos y rimas aguantan de sobras el tirón. Con más solvencia que la mayoría de sus compañeros de generación. Bejo es un rapero de los noventa que se expresa como alguien de los dos mil (pero sin apabullar con moduladores de voz), con dejes a Sólo Los Solo, pero también a muchos otros nombres clásicos, además de otros experimentos caribeños, funk o jazz. Con autoparodia, sí (por lo de los dosmiles y la posmodernidad y tal), pero su música va muy en serio…  Yeray S. Iborra


2.- Gata Cattana

Banzai

(Fundación Gata Cattana)

(RAP) Qué difícil resulta hacer esta reseña. Y más aún cuando uno contempla el excelente disco que tenía casi terminado Gata Cattana antes de dejarnos tristemente hace ya algo más de medio año. Cuesta asumir que después de Banzai nunca más volveremos a escuchar nada nuevo grabado por Gata Cattana. Por eso hay que afrontar este LP con la alegría de poder disfrutar del sobresaliente nivel que estaba alcanzando la cordobesa, que sin duda estaba afrontando con este álbum el que iba a ser el proyecto más importante de su carrera. Y es por eso que Banzai es un disco muy especial, con un contenido excelso en detalles gracias a unas letras al alcance de muy pocos compositores tanto dentro como fuera del rap. Alfonso Gil Royo


exquirla

3.- Exquirla

Para quienes aún viven

(Century Media / Superball)

(FLAMENCO-ROCK) Valiente, profundo, fundamentado y honesto, el cuerpo conceptual del debut de Exquirla es lo suficientemente sólido como para garantizar su propia perdurabilidad. De hecho, puede resultar incluso abrumador. Pero abrumador, ¿para quién? Para aquellos que ya no viven. Aquellos que ya no sienten ni padecen. Los anestesiados. Los inmóviles. Los cínicos. El problema está en saber diferenciar si conforman una categoría social, o si se trata de un estado de ánimo que puede coger por el pescuezo a cualquiera en un mal momento. Exquirla parecen tenerlo más claro, y acuden a los sobrecogedores textos que el poeta de la conciencia Enrique Falcón plasmó en el libro La marcha de 150 millones para anular el menor atisbo de relativismo falsario que trate de contaminar el debate. Como bien dicen ellos mismos, no hay nada de radical en sus mensajes. Nada de radical en el peor sentido. Porque sí van directos a las raíces de la injusticia, de la inmoralidad y la falta de decencia desde una perspectiva absolutamente emocional y carente de panfletarismo. Niño de Elche aborda su papel con una intensidad asombrosa, como un hado que invade el tiempo y el espacio con salmos rodeados por una tormenta sónica que le protege, le ampara y le inyecta fuerza para no dar un paso atrás hasta que llega la calma. Nacho Serrano


4.- Biznaga

Sentido del espectáculo

(Slovenly)

(PUNK) Más allá del parecido evidente entre las pinturas de Margaret Modlin y la portada de este segundo largo de Biznaga (en realidad una adaptación de El museo Spitzne de Paul Delvaux que firma La Ortopedia Del Manco) hay también un paralelismo con el ambiente opresivo que se respira dentro de un disco que es, por encima de todo, un estado de ánimo. Madrid sigue siendo su escenario, pero los cuerpos que antes se anestesiaban en la barra del bar se han convertido en zombies y se arrastran por una zona cero castiza. Se refleja también otra forma vida no menos irreal y opresiva, la que se desarrolla vía internet y las redes sociales. Y un fugaz estallido de vitalidad: el de unos jóvenes cachorros cuya única motivación una vez declarado el Estado de Sitio consiste en hacerlo todo estallar. Ese es el universo por el que se mueve este Sentido del espectáculo (¿homenaje a Guy Debord?) que forman los Biznaga más acelerados y rabiosos que puedas imaginar. Luis J. Menéndez


firefly

5.- Rufus T. Firefly

Magnolia

(Lago Naranja)

(POP-ROCK) Algo no encaja en todo lo que pasa alrededor de Rufus T. Firefly. Las excelentes críticas cosechadas a partir de Ø pero sobre todo a partir de Nueve, su anterior trabajo, no acaban de trasladarlos al estatus que sin duda merecen. Su nombre no es tan conocido ni suena tanto en los corrillos como debiera y es más que posible que este disco tampoco contribuya a ello. Y no precisamente porque se trate de una mal álbum, más bien al contrario. Lo que pasa es que pese a la mayor solidez instrumental de su propuesta, el álbum carece de un tema con una arrebatadora melodía de enganche como la que por ejemplo sí le otorgaba El problemático Winston Smith o Nueve (el tema). Para mi la que más se aproxima a ese hit incontestable que popularice su música es Ültima noche en la tierra, pero no alcanza los niveles de la nombradas con anterioridad. Pese a ello, la música de Rufus T. Firefly continua siendo la que mejor representa en nuestro país ese eslabón perdido entre el matemático y sintético sonido de grupos como Alt-J, con el más orgánico y progresivo de bandas de la riqueza instrumental de los Porcupine Tree de Steven Wilson. Solo hay que escuchar el golpeteo abierto y con cuerpo de la batería en un tema tan potente y roquero como Rio Wolf -otro de los puntos álgidos del disco- para darse cuenta que la propuesta de los Rufus es tan única como consistente. Don Disturbios


6.- Ed Is Dead

#YL48H

(Idioteque)

(ELECTRÓNICA) Si bien hay momentos del disco en los que el productor madrileño tira hacia un discurso que comulga con la electrónica de festival –ritmos 4/4, voces, bombos lacerantes y estructuras progresivas– la dinámica general es otra bien distinta, con importantes guiños a la IDM de principios de los 2000 a la que Ostos incluye sutiles elementos orgánicos (guitarras, baterías y voces) y percusiones afro, en la que incluso se llegan a hallar algunas trazas de los últimos trabajos de FKA Twigs. Pero la amalgama de influencias no acaba aquí. Es casi imposible no pensar en las características escalas de notas de Plaid cuando oímos Jump Out Of An Aeroplane o Kidnap a Politicien, como lo es no acordarse del future garage de sidechains y voces reverberadas que nos ha dejado el Reino Unido en los últimos años al darle al play a Rob a Bank. Daniel Mesa


7.- Sierra

A ninguna parte

(Sonido Muchacho)

(POP) Escuchando los primeros temas de Tiene mucha fuerza (2014) lo más obvio, como apuntó entonces Lidia Damunt, era detenerse en la querencia Pegamoide de La chica del cohete o Sintéticas, pero también volvía a demostrar la extraña capacidad de nuestro protagonista de convertir en luz todo lo que toca, cambiando la psicodelia pasada por un viaje a la new wave que se acentúa en este primer álbum, en el que le acompañan Arturo Hernández (Juventud Juché), Clara Collantes (El Día Después) y Antonio Castro (Charades). Ese hilo invisible desemboca en unas canciones que a priori pueden parecer menos claras que las del EP fundacional, pero es solo una ilusión que las sucesivas escuchas se encargan de ir desmintiendo. Así ocurre pronto con No eres increíble, desdoblándose a partir de un estribillo mágico al tiempo que, una vez más, encuentra luz en la negación. Enrique Peñas


8.- C. Tangana

Ídolo

(Sony)

(MÚSICAS URBANAS) Pese a las cadencias latinas, C.Tangana no se ha convertido en J Balvin. Olvidémonos. Tampoco se trata de su álbum de confirmación (sus capacidades estaban ya de sobra probadas desde 10/15). Más bien estamos ante su Rubicón personal; el paso definitivo con el que pasa a jugar en una nueva liga sin traicionarse a sí mismo. Más que un vellocino de oro, Ídolo es un caballo de Troya; el artilugio con el que toda una escena se va a colar en la corriente principal de la música en nuestro país. Su particular “asalto al cielo” es ya un hecho consumado. Este es su momento, y se lo ha ganado con creces. Tomás Crespo


los punsetes

9.- Los Punsetes

¡Viva!

(Mushroom Pillow)

(POP) En una lectura literal, las exclamaciones en el título del quinto álbum de Los Punsetes nos podrían hacer pensar en una celebración o, si acaso, en un robótico soniquete militar. Pero va a ser que no. El grupo madrileño vuelve a situarse en ese punto en el que no se sabe si asistimos a la enésima broma de su colección o bien estamos ante la puesta en escena de una verdad incómoda; en realidad, lo sabemos de sobra, pero esa media sonrisa al escuchar algunas de sus letras nos viene de miedo para quitarnos un peso de encima. No es algo nuevo, pero ahora rasca más, abriendo un disco en el que sería ridículo esperar sorpresas. Su sonido -aquí menos producido- está tan perfectamente delimitado que cuesta mucho imaginar una vuelta de tuerca. Enrique Peñas


10.- Vetusta Morla

Mismo sitio, distinto lugar

(Pequeño Salto Mortal / Sony)

(ROCK-POP) La primera impresión que ofrece Mismo sitio, distinto lugar es la de una banda que, sin romper con las directrices básicas de un discurso y un sonido que los ha llevado a convertirse en un nombre propio importante dentro del panorama musical nacional (que no teman los fans, aquí sigue habiendo épica y estribillos coreables), decide dejar de lado el posible encorsetamiento en el que podría caer y, de forma consciente, toma la decisión de abrazar el riesgo y llevar al extremo la intención de abrir su música dando cabida a una exuberancia instrumental y creativa a la que no nos tenían acostumbrados. Ricky Lavado

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