Rapero inquieto, miembro del colectivo Banana Bahía Music y ecléctico a más no poder, Kaixo empezó en esto de la música para imitar a sus ídolos. A muchos les descubrió gracias a sus temas para bandas sonoras. Hoy nos descubre sus favoritas.

Hace no demasiado, en otro medio de comunicación, expuse los cinco discos que más me habían marcado de forma positiva en mi vida para generar el monstruo que es hoy Kaixo. Los discos fueron: “The Fat Of The Land” (The Prodigy), “Mutter”(Rammstein), “Kush & OJ” (Wiz Khalifa), “Chocolate Starfish And The Hot Dog Flavor” (Limp Bizkit) y “77” (7 Notas 7 Colores). Me parece importante mencionarlos porque son parte de mí a día de hoy, y está claro que, de alguna forma espiritual o energética, sale algo de estos discos al exterior cuando hago mi música.
Hoy quiero hablaros de seis discos “especiales” de mi vida. Esos discos especiales son bandas sonoras. Las bandas sonoras son las que ofrecen un sentido emocional y teatral al cine, incluso desde que el cine era mudo. Consiguen crear una atmósfera determinada a lo que vemos, generándonos miedo, intriga, pena o haciéndonos llorar de alegría. Para mí siempre han significado mucho y me han hecho descubrir artistas e incluso géneros que de otra forma (con un Internet extremadamente básico y lento que baja para Messenger de puto milagro) no hubiera descubierto.

Blade (1998)
Esta banda sonora significo encontrarme cara a cara con el hip-hop más top de su época, Mystikal con el tema principal convierte el disco en una flipada anti vampírica impresionante; el tema de Down 2 Earth con Rome, te hace sentir el auténtico Shaft repartiendo justicia con tu jodida espada anti chupasangres cuando suena el estribillo, con la chupa de cuero por las rodillas, volando al viento, una maravilla. Básicos de la oscuridad como P.A. o Wolfpak te hacen volar entre murciélagos y luego había temas que me desconcertaron, pero me molaban como “Blade 4 Glory” de Majesty & Bizzy Bone. Y por último, el ultra mega clásico, el puto hit de los hits del puto mundo: “Confusion” de New Order. Cuando suena al principio de la película en la discoteca y empieza a brotar la sangre de los aspersores de agua contra incendios, me volvió loco hasta el día de hoy. Esa escena forma parte de la memoria colectiva de todos los que hemos nacido en los noventa y hemos visto Blade en VHS, DVD o en A3. Preguntadle si no a D.L. Blando.

Matrix: Music From The Motion Picture (1999)
Fui a verla al cine el mismo año del estreno, con diez años. Me disfracé de Neo en los carnavales del colegio, yo y otros diez mil niños, y también se podían divisar unas cuantas Trinitis y Morfeos. Era un clásico empezar a correr sin rumbo mientras en tu cerebro sonaban Propellerheads, con el tema aquel de la escena increíble en la que entraban en una especie de pasillo hasta un ascensor, secundando por unas columnas a los lados, en las que les esperaban mil ninjas-swats-tiradores-muy-malos, y se los bajan a todos. También te podias engorilar bastante escuchando “Bad Blood” de Ministry o “Mindfields” de The Prodigy. Por otro lado, los más épicos para mí siempre han sido “My Own Summer” de Deftones y “Wake Up” de Rage Against The Machine, y esa super obra maestra que es “Clubbed To Death” de Rob Dougan remixeado por Kurayamino. Este último tema me acompañó en muchos viajes de coche largos cuando era un niño y un adolescente, y despierta muchas emociones, negativas, épicas, positivas del tipo “puedo con todo, nada me puede”. Hasta escribí uno de mis primeros temas encima de esta canción.

El día de la bestia (1995)
No sé si mi fue mi tío o qué desalmado puede regalarle esta joya a un niño de siete u ocho años, pero hoy sería objetivo de todos esos payasos pro “se políticamente correcto o muere” que hay en las redes sociales. Hay verdaderas joyas del metal y del punk estatal. La primera canción que me llamó muchísimo la atención fue “Mucha policía, poca diversion” de Eskorbuto y “Feliz falsedad” de Soziedad Alcoholika. No sabía que eso se podía decir o hacer. Sin duda le abriré los ojos a mis hijos de la misma forma que de forma involuntaria lo hicieron conmigo. Otro mega hit satánico que me encantaba era “Apocalipsis 25D” de Ktulu. La intro era bestial y me recuerda un poco a White Zombie. Por último, otro tema que me marcó fue “By Demons Be Driven” de Pantera, aunque todas las canciones que cito están a la misma altura.

This Is England (2006)
Esta no pertenece a mi infancia ni adolescencia, pero es una película super completa que no se entiende sin su banda sonora. Para mí es una joya indispensable, Para una buena mañana o de tarde de birreo con los muchachos, siempre apetece. Buenas vibraciones ska británicas con sabor y origen jamaicano, y otros hits de la época más convulsa de Inglaterra.

The Tarantino Connection (1996)
Esto no es exactamente una banda sonora, sino un recopilatorio de varios de los mejores temas de los clásicos básicos de Tarantino. La portada siempre me ha inquietado: Tarantino partiéndose el ojete como objeto central del billete de un dollar, amontonado en unos cuantos más, con manchas de sangre en un lateral de la portada. El disco empieza con una entrevista del director que nunca he sabido descifrar porque es un disco que hace siglos que no escucho. En el disco encontramos la crema de la crema de las películas de tarantíno: “Misirlou, Girl You’ll Be A Woman Soon” (impresionante de principio a fin), “Little Green Bag” o “Waiting For The Miracle” de Leonard Cohen, tema principal de “Natural Born Killers“, en la que sale Mallory (<3) interpretada por Juliette Lewis, que da nombre a mi segundo disco.

Mission: Impossible 2 (2000)
Es una de aquellas bandas sonoras del 2000 con lo mejor y más característico de la época concentrado en cuatro temas, el resto son bastante “sin más”. La película también era bastante mala, pero para mí fue el estreno de los Cines Box en Vigo y la vuelta de la saga. Fue el inicio de las super salas de cine para filmes super comerciales en Vigo, con una cartelera de basura al ochenta por ciento.
Centrémonos en la banda sonora. Con apenas diez años se convirtió en el descubrimiento de Limp Bizkit con aquel Take a Look Around, una versión nu metal del ya mítico tema del compositor Lalo Schifrin, que había compuesto la música de la serie de los sesenta. Otro de los hits del disco es “I Disappear” de Metalllica. A Metallica los tenía más que quemados por culpa de mi primo que era un esquizofrénico del grupo. A mí todo lo de ellos por aquella época antes del “St. Anger”, me sonaba a banda sonora de “Street Fighter 2” Luego estaba mi tema favorito y más loco de la banda sonora, que no es otro que “Scum Of The Earth” de Rob Zombie. Un par de años antes, con ocho años o nueve años no lo recuerdo con exactitud, mi tío me había grabado dos discos de White Zombie que supusieron, un grado más de alteración emocional en mi cerebro. Casualmente y como puedo observar en el Itunes Store, estos tres temas iban seguidos, lo mejor sin duda de la banda sonora con mucha diferencia. Por último destacaría “Rocket Science The Pimps”. Cuando era un niño me resultaba una canción ultra divertida, y me valía para hacer el mal por la casa saltando en los sofás con mi hermano y con mis primos. De hecho de este tema teníamos la letra impresa descargada de Internet para cantarla gritando en cuanto sonara por la minicadena de mi casa.