Origen: San Francisco (USA)

En 1965 The Flamin’ Groovies aparecían en San Francisco en plena efervescencia del movimiento hippie. Ellos, en cambio, optaban en su música por un garage rock que debía mucho a los grupos de la British Invasion. Cuatro años después, en 1969, tras un EP editado de manera independiente, firman contrato con Epic y publican Supersnazz, con una formación integrada por Cyril Jordan, Roy Loney, George Alexander, Tim Lynch y Danny Mihm. A excelentes canciones firmadas por Jordan y Loney como A Part From That o Laurie Did It se suman fantásticas versiones de Little Richard, Huey “Piano” Smith o Eddie Cochran, en algo que será marca de fábrica en todos los discos del grupo. Rápidamente su fama aumentará, aunque el interés que despiertan sus actuaciones en directo no será refrendado con ventas discográficas. Eso provoca que la compañía les de la carta de libertad y que sus siguientes trabajos, “Flamingo” (1970), en el que incluso se atreven a acercarse al country-rock, y “Teenage Head” (1971), más garagero y producido por Richard Robinson, sean editados por la independiente Kama Sutra.

A pesar de su calidad, abonados a la interpretación de himnos rock y r&b, la cosa no acaba de arrancar y los dos líderes del grupo se enfrentan sobre el camino a seguir, cosa que termina con Loney dejando la banda e iniciando una carrera en solitario para ser sustituido por Chris Wilson. Este admirador de Chuck Berry, Little Richard y The Beatles, encaja como un guante con la forma de pensar de Cyril Jordan y juntos darán formas al gran álbum de la banda, “Shake Some Action”, publicado en 1976 bajo la producción de Dave Edmunds y con un marcado acento pop. “Cyril venía con la música”, diría Wilson. “Luego juntos dábamos formas a las letras. No fue tan difícil porque trabajamos de una manera muy sencilla, intercambiando frases e ideas”. El álbum suena fresco y directo, y la influencia guitarrística de Roger McGuinn se hace palpable en sus catorce temas. Historias de amor y desamor, auténticas obras de arte melódicas que se complementan a la perfección con un excelente trabajo de guitarras poderosas son su carta de presentación, y caer rendido a su exuberancia musical parece obligado. La crítica se vuelca con un disco, por otro lado, magnífico, y el grupo repite con la producción de Edmunds en “Now” (1978), trabajo en el que además se estrena Mike Wilhelm como nuevo guitarrista en sustitución de James Farrell, que había entrado en el grupo al mismo tiempo que Chris Wilson. Aunque el nivel bajaría con “Jumpin’ In The Night” (1979) ya producido por el propio Jordan. El álbum es notable, pero quizá se encuentra lastrado por un exceso de versiones, entre las que destacan canciones de Bob Dylan, The Byrds o The Beatles. Los Groovies se desmantelan y hasta tres miembros (David Wright, Mike Wilhelm y, sobre todo, Chris Wilson) dejan el grupo al no estar de acuerdo con la línea revivalista tomada, quedándose solos Cyril y George Alexander. Juntos se desplazan a Australia donde editarán varios discos (“One Night Stand“, (1987), “Step Up” (1991) y “Rock Juice” (1993)) alejados de sus mejores obras.

Tras dejar de girar en 1992, The Flamin’ Groovies se reunirán el 11 de septiembre de 2004 para actuar en el Azkena Rock Festival y en 2010 lo harán de nuevo para colaborar en el disco en solitario de Chris Wilson, Love Over Money. La cosa irá un poco más allá cuando Cyril Jordan, Chris Wilson y George Alexander se reúnan por primera vez desde 1981 para hacer unos cuantos shows como invitados de la gira australiana de Hoodoo Gurus.

Disco imprescindible:
Evidentemente el escogido ha de ser “Shake Some Action”, publicado en 1976. Una obra maestra heredera del beat británico. Guitarras brillantes y armonías vocales impecables, se combinan en una batería impresionante de temas propios y excelentes versiones de The Beatles, Loovin’ Spoonful o Chuck Berry. Si además tuviéramos que escoger una canción el álbum, podríamos elegir cualquiera, pero nos quedamos con I Can’t Hide, la canción que lo cierra. Firmada a medias por Jordan y Wilson muestra a la banda en todo su esplendor a partir de un sencillo texto sobre la felicidad.

Están de actualidad por:
The Flamin’ Groovies, con su actual formación,  nos están visitando estos días en unos conciertos que harán felices a sus seguidores y provocarán más de una sorpresa a los neófitos que se dejen caer por uno de sus bolos. Toma buena nota de las citas:
Lunes 4 de septiembre de 2017: A Coruña, Garufa Club
Miércoles 6 de septiembre de 2017: Avilés, Centro Niemeyer
Jueves 7 de septiembre de 2017: Bilbao, Kafe Antzokia
Viernes 8 de septiembre de 2017: Madrid, Sala Caracol
Sábado 9 de septiembre de 2017: Sant Boi, Festival Altaveu