Veinticuatro años después de su separación, el que fue uno de los dúos de rap más importantes de su momento, Eric B. & Rakim, vuelve a la palestra mediante una reunión que, en su caso, estará apoyada por el pertinente tour y una más que necesaria reedición de su fabulosa discografía. Para celebrar tan inesperado retorno qué mejor que recordar diez cortes por los que deberían ser siempre recordados como lo que, en realidad, siempre fueron: pioneros y máximos impulsores de la semántica hip hop.

“Eric B Is President”
(1986)

Así como, a mediados de los ochenta, Marley Marl estaba representando la cara más festiva del hip-hop y Schoolly D la más oscura, Eric B. encuentra su punto de rotación entre estos dos extremos. Como un LL Cool J. de flow aritmético, Rakim secunda la presidencia de su inventor de ritmos, que, de entre la gran tradición negra del funk, saca partido de James Brown. El funk ha dejado de ser música de negros para blancos con esta invocación al ritmo de la expresión callejera afroamericana, una sellada en el tono oscuro y profundo de Rakim. “I’ll never let the mic magnetize me no more/ But it’s bitin’ me/ Fightin’ me/ Invitin’ me to rhyme/ I can’t hold it back/ I’m looking for the line/ Takin’ off my coat/ Clearin’ my throat/ The rhyme will be kickin’ it/ Til I hit my last note”.

“I Know You Got Soul”
(1987)

La revuelta había dado comienzo. “Eric B. Is President” fue el single adelanto de “Paid In Full”, su debut en largo. Pero 1987 ya había llegado, el mismo año en que Public Enemy, sus vecinos de Long Island, definían el kilómetro 0 de su revuelta en “Yo!, Bum Rush The Show” (Def Jam, 87). Desde el South Bronx, el ataque promovido por Boogie Down Productions con “Criminal Minded” no resultaba menos feroz. Las calles de Nueva York vibraban entre scratches de demolición y rimas de sabor genuino, como en este clásico de la idiosincrasia hip hop. De nuevo, James Brown vuelve a ser la moneda de cambio. Eric B. funde entre sus bases el aliento que se respira en el gueto, literalmente. Las posibilidades de su caja de herramientas son infinitas pero minimalistas. La máquina sigue funcionando a pleno pulmón, pero esto no ha hecho más que comenzar.

“Follow The Leader”
(1988)

En sólo un año, el mismo espíritu de Afrika Bambaataa, que había sido simplificado entre bajos densos pero esqueléticos, se nutre de una panorámica más barroca. El segundo disco del dúo arranca con el tema titular, “Follow The Leader”. A las primeras de cambio, queda ratificado que las ambiciones han aumentado de forma abrumadora. La atmósfera generada se cuece sobre líneas de bajo acuosas y brisas de cuerdas a lo David Axelrod. En el videoclip correspondiente, Rakim y Eric B. conjugan trajes de etiqueta con sus típicas cadenas a lo M.A. Barracus. El puro que sostiene Rakim es el de la victoria. Están sembrados. Minutos para el recuerdo que dejan claro que la apuesta ha subido y ya no volverá a bajar.

“Microphone Fiend”
(1988)

Su “Don’t Believe The Hype” particular, el punteo funk de la guitarra gira como una peonza en el corazón del ritmo. El segundo corte de su álbum del 88 retrocede dos pasos. De nuevo, un fluir de respiraciones vuelve a marcar la proyección horizontal de las palabras engarzadas por Rakim. Su estilo es dinámico, inagotable. Da la impresión que podría estar encadenando rimas hasta el infinito. Lo mismo que las bases ideadas por Eric B. para la ocasión, que le secunda hasta que rompe la cadencia con una explosión seca e industrial de golpes de batería antológicos. De nuevo, otro punto de inflexión. Y que no decaiga.

“Lyrics Of Fury”
(1988)

Para todo el que pensara que con “Follow The Leader” y “Microphone Fiend” ya habían dado lo mejor de sí en su segundo round, “Lyrics Of Fury” estaba ahí para volatilizar sentencias cerradas. El tercer corte de este álbum cierra la terna más sembrada con la que jamás haya dado comienzo un disco de hip hop. Sólo el “It Takes A Nation Of Millions To Hold Us Back” (88) de Public Enemy puede rivalizar con semejante arranque. Precisamente, en este corte de propulsión alucinada, Eric B. le hace un pulso al funk de acoso y derribo ideado por Bomb Squad. En su caso, las percusiones suenan como una versión afrocentrista de la gran factoría de ritmos neoyorquina. El eco es dub pero la dinámica fluye belicosa. Por esta ocasión, Eric B. les ha ganado la partida. Las constantes de sus samples vibran al son del “Apocalipsis Now” con el que Rakim describe una pesadilla de MCs asesinados y callejones oscuros.