El éxito del electro-disgusting de Las Bistecs, la reedición reciente del seminal primer y único disco de Blas y las Astrales, los hitazos dance de Los Ganglios, la nueva canción de Ojete Calor… El pop electrónico DIY nacional de alma festiva no solo sigue vivo, sino en plena forma. En MondoSonoro hemos decidido celebrar la buena salud del género recuperando quince hits que ayudan a repasar su historia reciente. Un recorrido lleno de rompepistas deslenguados, hedonistas y provocativos que reivindica la música pop y electrónica en su faceta más calenturienta y menos racional. Vamos, esta lista apunta más a la entrepierna, al bebercio, y a las drogas de diseño, que al corazón o el cerebro. Y eso nos encanta. Escúchenla mientras se refriegan con su pareja o conocidos con derecho a roce. ¡Viva el amor fou y el desenfreno!

Astrogirls
“Como un flan”
(1996)

Pioneras del género aunque algo menos descocadas de la generación que vino después. Como muchos de los grupos del sello Spicnic de la época, se desmarcaban del indie canónico de guitarras al usar sintetizadores, teclados y bases electrónicas. Astrogirls estaban lideradas por Julie Lee, mítica integrante de Terry IV, y su debut, el fantástico Un hogar en las estrellas (Spicnic, 96), sigue siendo, no solo una rara avis, sino una piedra de toque del pop electrónico estatal.

Meteosat
“Mundo de metal”
(1998)

Qué decir de Meteosat, el grupo que junto a Los Fresones Rebeldes devolvió la sonrisa al indie español de guitarras que se miraba los zapatos. Grupo de punk en espíritu (algunos de sus miembros apenas sabían tocar un instrumento) y agitadores de la escena (fueron una especie de Gauche Divine neo-pop madrileña), tuvieron uno de sus primeros hits en este Mundo de metal que muchos veinteañeros de la época bailábamos hasta romper suelas. Casi veinte años después aún aguanta el tipo. A propósito, uno de sus miembros fue Ignacio Escolar, actualmente director de eldiario.es.

Les Biscuits Salés
“Me parece muy bien”
(1999)

Referencia directa para Las Bistecs. Sin Les Biscuits Salés probablemente no hubiéramos escuchado canciones como HDA (Historia de arte) o Señoras Bien. Este cuarteto de Barcelona, protegidas de Astrud y el sello Austrohúngaro, publicaron solo un EP. Ni decir tiene que seminal. Y eran riot grrrls aplicadas al pop electrónico; puro empoderamiento femenino. Me parece muy bien es uno de sus hits más recordados junto a Ese pedazo de onda.

Blas y las astrales
“Drogas duras”
(2000)

Si hace dieciséis años a Blas y las astrales les hubieran dicho que su disco no solo ocuparía un lugar en la historia del pop español como pioneros del electro-punk patrio, sino que también sería reeditado con todos los honores, no hubieran dado crédito. Pero eso mismo ha pasado, y de forma merecida. Canciones como Drogas duras forman parte ya del imaginario colectivo freak de la muchachada española. Confesión: tuve la oportunidad de verlos en directo y eran únicos en su especie: un karaoke-performance más que un concierto, en el que llegaban a cantar canciones de Lina Morgan.

McNamara
“Placer por placer”
(2001)

Fabio McNamara resucitó de la mano de Luis Miguélez a principios de la década pasada con un disco que marcaría un antes y después en el pop electrónico de guitarras glam y alma petarda. Rockstation (Tacones Altos, 01) fue y sigue siendo una obra maestra del género, colección memorable de hits que celebra la incorrección política y el epicureísmo extremo. Confesión (2): Fue tal la fiebre que provocó este disco, que hasta conquistó al sector indie del momento. La imagen de una sala Apolo llena de modernos berreando el Placer por placer como su no hubiera un mañana nunca se me irá de la cabeza.