Quinta entrega del diario de viaje del cantante y guitarrista catalán Sergi Cochs (COX) que anda enfrascado en su proyecto de cruzar el Atlántico a bordo de un pequeño velero y componer su segundo disco en solitario con músicos de diferentes países a los que verá cuando llegue a cada uno de los puertos de su travesía. En este nuevo capítulo de este cuaderno de bitácora nos narra su trayecto hasta el  archipiélago de Cabo Verde

Si quieres leer la primera, segunda tercera y cuarta entrega de esta serie lo puedes hacer en este mismo link.

Calaca, un sueño hecho realidad, una travesía en velero por el océano Atlántico.

Atracamos en Barbados, una hermosa isla pero muy turística. Los contactos con los músicos de allí no aparecieron, así que decidimos irnos rápidamente al siguiente punto de encuentro, Granada, la isla mas al sur de la Antillas.

Llegamos a Le Far Blue, un puerto pequeñito que regenta Dieter, un hombre suizo que hace diez años cerró su tienda de discos, su escuela de música y se vino a esta isla a empezar de nuevo. Parece que con dinero ya que montó amarres, cabañas para alquilar, restaurantes y un club increíble dentro de un barco con mas de 100 años de historia que trajo de Suecia; lo restauró y hace a la vez de club, restaurante y baños para la gente del puerto. Además tiene un pequeño escenario y tres días a la semana hacen conciertos.

Dieter es pianista y además promueve a los músicos locales, monta un gran festival y conciertos en el mar. Su pasión es el mar y la música, así que conectamos sólo vernos. Tiene una banda donde canta Sabrina, una chica de la isla con una voz prodigiosa.

Esta vez la grabación no fue tan bien como esperaba, tuvimos que esperar al último día para conocernos, la banda llegó tarde a la prueba de sonido y al final solo pude grabar en condiciones el piano del tema central del viaje, “This is my dream”.

Con Sabrina en un principio no hubo feeling, con tan poco tiempo y prisas no conectó con la canción, más bien se la veía con muy pocas ganas y el chorro de voz que posee se convertía en el sonido de un pajarito atrapado. Lo dejamos al poco tiempo, estaba claro que no iba a salir nada bueno en ese momento. El ambiente de enrareció, guardé todo el equipo y me fui al barco. Por la noche tenían concierto y estaba invitado a tocar, pero tal como estaba la cosa no iba a ir.

Al final me animé y fui a verlos, el bolo fue bien bonito. Son un cuarteto de bateria, guitarra, piano y voz. El bajo lo tocaba Dieter con el mismo piano, algo que a mi me chirrió un poco pero no dejaba de sonar correcto. La voz de ella sublime.

Al acabar el concierto fui a saludarlos y a despedirme, en ese momento Sabrina me agarró de las manos y quedó todo mas que entendido; conversamos un poco, coincidimos en que fue todo muy brusco pero al final quedamos en enviarle unas pistas que ella grabará con calma y mimo.

Así que ésa fue mi experiencia, las prisas casi nunca son buenas, pero si vuelvo a hacer algo similar, que espero que sí, tendré muy en cuenta este punto. La magia a veces llega al momento y es fascinante, pero muchas otras hay que buscarla, conocerse, entablar contacto e ir buscando la conexión.

Pròxima parada para grabar: Jamaica, muero de ganas por llegar a ese mítico lugar y sentir su música en primera persona. Pero antes, paradas técnicas en lugares paradisiacos como Los Roques en Venezuela o Curaçao en las Antillas Holandesas.