El colectivo Chico Trópico celebra su primer lustro de existencia de una manera muy especial: a través del encuentro “¡Bailen!” que tendrá lugar el próximo sábado 27 de Junio en La Casa Encendida de Madrid. Una jornada dedicada a la música latina y que promete ser enriquecedora y divertida al mismo tiempo. Hablamos con Sara Brito, fundadora del colectivo, para que nos cuente más acerca de este original evento y su pasión por la música procedente de las Américas.

Por Alfonso Gil Royo

Comencemos hablando de música. Lleváis años trabajando por la expansión de la música Latina en España a través de diversos proyectos. ¿Por qué habéis elegido la música Latina para vuestra aventura, qué tiene de especial qué la diferencie de otros tipos de música?
Básicamente nos gusta y crecimos con ella. Pedro en Buenos Aires, yo en Canarias, y después me reencontré con ella, sobre todo con la cumbia, cuando viví en México. Evidentemente tenemos muchas más influencias y nos gusta mucha otra música, y de ahí que desde Chico-Trópico hayamos hecho hincapié en las visiones experimentales y psicodélicas de estos ritmos. Lo que sí está claro para nosotros es que, generalizando, son música felices, hechas para el baile, para la celebración, además de su riqueza sonora y su enorme plasticidad existe ese componente de goce a través del baile que nos fascina. Está esa frase muy parafraseada y que se atribuye a una escritora anarquista, Emma Goldman, que dice: “Si no puedo bailar no es mi revolución”. Pues eso.

Pongámonos en el caso contrario. Ya que convivís de cerca con la música y los músicos del otro lado del charco. ¿Creéis que la música española goza de influencia en la música Latinoamericana? ¿O su legado es tan extenso que no necesita ya de influencias?
Claro que existe influencia, y no me refiero a la música contemporánea, que también. La música española está presente en gran parte de los folclores latinoamericanos, como también la africana y la indígena, producto del largo, sangriento e intenso mestizaje que ha acontecido en América Latina. Un buen ejemplo de ello es la cumbia, que aunque nacida en Colombia de la confluencia de la rítmica africana con instrumentos indígenas y españoles, es uno de los ritmos más transnacionales, una cepa que muta de región a región.

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Algunos de estos géneros de los que hablamos tienen años y años de historia, pero las tendencias actuales cambian prácticamente anualmente. ¿Cuáles son en tu opinión las tendencias que más fuertes se mantienen ahora? ¿Y cuáles crees que lo serán en unos años?
No vivo demasiada interesada en las tendencias. Pero de cualquier forma, ahora en la era de internet las influencias son tremendas, rápidas, pasajeras como los estados en las redes sociales. Hay todo tipo de corrientes, donde prima más el juego con la electrónica, otras más hacia el lado de la psicodelia… Está claro que en la última década determinados círculos urbanitas de clase media alta han girado la cabeza hacia una música que se despreció durante años por sus círculos. La cumbia es un ejemplo. Ahora es la música que a la modernidad le gusta bailar. Han pasado muchas cosas para que esto suceda: reediciones de discos, recopilatorios por sellos ingleses o alemanes que marcan la opinión pública entre la comunidad melómana… Internet ha tenido mucho que ver con esto, en la creación de redes que no pasan por los canales tradicionales de los grandes sellos. Nosotros nos sentimos un poco fuera de lo que se supone que es tendencia y creo que el LP que publicamos ahora tiene ese valor, es una mirada poco previsible al underground latinoamericano. No vamos quizás por donde van las principales corrientes y círculos dentro de la música alternativa. Cada uno de los grupos que participa está indagando su propio camino. Y lo hacen con alegría y humor.

“No vamos por donde van las principales corrientes y círculos en la música alternativa. Cada uno de los grupos que participa indaga su propio camino con alegría y humor”

Uno de los puntos en los que se centra el evento que presentáis son los Soundsystems y los eventos callejeros, símbolo de tradición y de la popularización de la música. ¿Qué influencia crees que han tenido los Soundsystems en la forma de hacer y vivir la música hoy en día? ¿Cuál sería su equivalente en España?
No sé si haya un equivalente en España. Al menos no en el peso social que tienen estos movimientos. ¿Las orquestas de verano que van de pueblo en pueblo? Creo que de todas formas no existe nada comparable en términos de unidad estética, musical, cohesión social etc…

Este evento, el encuentro “¡Bailen!”, surge como idea del colectivo Chico Trópico, del que eres co-fundadora junto a Pedro Buschi. Cuéntanos en qué consiste este colectivo, cuáles son sus actividades y con qué idea fue creado
Empezó como un festival en 2010 para difundir una escena que no se conocía demasiado por aquí: la vanguardia y el underground latinoamericano que experimentaba con los diversos ritmos tropicales y el folclore. Pedro Buschi se unió desde 2011 y desde entonces estamos trabajando más como colectivo: hemos seguido haciendo el festival, también programas de radio experimental, dj sets, conciertos sin que haya necesariamente festival de por medio, cosas más en el lado de la performance, el vinilo que lanzamos ahora…

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©Livia-Radwanski

En esta edición, el encuentro tiene como protagonistas especiales dos países, México y Colombia (más concretamente el movimiento Sonidero en México y el Picó colombiano). ¿Porqué habéis elegido estas dos tendencias, qué tienen de especial respecto a otras tradiciones?
Nos interesa los muchos puntos de confluencia que tienen entre sí, y las particularidades que las diferencian. Ambos son movimientos nacidos de la falta de recursos y de la voluntad de ciertas comunidades de reunirse para la celebración a través de la música. Ambos nacieron en los patios de las vecindades para, a lo largo de las décadas, ir creciendo y tomando las calles. Y ambos cuentan con códigos propios, rituales y desarrollos visuales y musicales que los hacen muy interesantes al no estar desarrollados desde los canales hegemónicos.
En el caso del movimiento sonidero, existe una gráfica propia desarrollada que tiene un fuerte componente identitario. También está la cumbia sonidera, que es una cumbia rebajada, con el tempo más lento, y una producción plagada de delays y efectos. Y el propio ritual de los bailes es alucinante: por un lado el baile en sí, donde se despliegan coreografías fabulosas y nuevos modos de movimiento y relación, y por otro lado, la importancia del saludo y la dedicatoria en las sesiones de los sonideros, donde tan importante es la música, como que el sonidero te nombre, a ti o a tu pueblo, tu barrio, tu familia…

“Los picós son una manifestación de la cultura afrocaribeña, unas máquinas musicales que son un prodigio técnico y visual”

En el caso de los picós colombianos, de Barranquilla y Cartagena en particular, se trata de una manifestación de la cultura afrocaribeña que ha desarrollado unas máquinas musicales, los picós, que son un prodigio técnico y visual: grandes cajas de sonido para llevar la música a la calle, desarrolladas por artesanos locales. En lo musical, además hay una revinculación con las raíces africanas de la población: la música que más suena en los picós es música africana, highlife, soukous… que con el tiempo darían lugar a la champeta criolla, la versión colombiana de estas músicas. Por otra parte, se repiten códigos con los sonideros: la intervención de los discos para evitar que la competencia los copie, la idea de batalla de sonidos, el goce del baile en la calle, la lucha por conseguir el disco más exclusivo y la distribución de música tropical durante más de seis décadas. En el fanzine que editaremos está todo esto ampliado y tratado con mayor profundidad.

Para despedirnos, háblanos de ese LP, “Relación de riesgo”. ¿En qué consiste?
Se titula así porque las bandas que participan en el vinilo arriesgan, pero desde el lado del juego. Hasta la relación con el sello Ayo Silver! es una relación de riesgo: creemos que están locos. Ha estado bueno porque ha sido un encuentro con muchas bandas amigas, que nos gustan y que van por caminos poco previsibles. La mayoría de los temas son producción y mezcla de Chico-Trópico y ha habido un trasiego musical que ha estado muy bueno. Está pensado como una sesión continua con mucho jugueteo entre tema y tema, pequeños clips que hemos ido creando y que unifican el conjunto. El cartel sería el de un festival soñado: Dick El Demasiado (Holanda/Argentina), Los Ganglios (España), Sonido Changorama (México), Los Síquicos Litoraleños (Argentina), La Gallera Social Club (Venezuela), El Amateur (Argentina), Los Pirañas (Colombia), El Bien (Argentina), Igor Stepanenko (México), Cajueiros do Tapojos (Brasil), Pedro Buschi (Argentina) y Chico-Trópico. Noise tropical, distorsión popular, punk, cumbia insurgente, no wave tropical, tonada ayahuasquera, bandoneones que respiran, órganos Hammond que hablan…

 


 

LA BATALLA: SONIDO PANCHO Vs LUCHO MEZA

El punto álgido de la jornada ¡Bailen! llegará con la batalla musical entre Sonido Pancho y Lucho Mea, dos auténticas instituciones en sus respectivas disciplinas. Sepamos algo más acerca de ellos:
Sonido Pancho es uno de los sonidos legendarios del movimiento sonidero mexicano. Nació en 1968 en el barrio de Tepito de México DF y desde entonces ha estado en las manos de la familia González y de diversos djs (sonideros) que han pasado por esta casa apodada ‘La máquina de la salsa’. Desde 2002, al frente de Sonido Pancho está Jorge Romero, ‘La voz’. Junto con Sonido La Changa y Sonido La Conga está entre los tres grandes de los sonidos con actuaciones semanales desde hace cinco décadas en México y EEUU.
Lucho Meza, apodado ‘Lucho el que sabe mucho’, es uno de los picoteros (djs de picós) más célebres del movimiento. Inició su carrera en 1978 y desde entonces ha pasado por los principales picós barranquilleros: El Gran Fidel, El Gran Jefe, del barrio Rebolo, El Guajiro de Cartagena, El Timbalero, El Negro Rumbero, El Solista, El Gran Abe, El Gran Freddy, El Raspy, El Pijuán… Es quizás el mayor especialista en música Africana y champeta de la escena picotera.

 


 

EL TOP 10 DE SARA BRITO

Seguro que nos dejamos en el tintero a decenas, cientos de artistas que han ayudado a evolucionar la música latina a lo largo de sus historia. Pero aquí va un pequeño resumen de los 10 que Sara Brito considera que le han ayudado a forjar sus gustos y su manera de ver la música procedente del otro lado del Atlántico:

1.- Antonio Machín (Cuba, 1903-1977)
El autor de canciones multiversionadas como “Bésame Mucho”, “Toda una vida” y “Aquellos ojos verdes” fue uno de los artistas más influyentes y prolíficos de la historia de la música latina. Más de setenta discos avalan la carrera de Machín, fallecido en Madrid y enterrado en el cementerio de San Fernando de Sevilla.

2.- Eduardo Mateo (Uruguay, 1940-1990)
Quizá el mayor impulsor del Candombe, la música tradicional uruguaya, a la que fusionó con otros estilos, principalmente con el sonido beat. Formó parte de grupos como Los Malditos y el Kinto, aunque algunos de sus mayores éxitos se originaron con el dúo que formó junto a Fernando Cabrera.

3.- Jorge Cafrune (Argentina, 1937-1978)
El bonaerense fue uno de los grandes emblemas de la canción protesta argentina. Apodado “El Turco” por su poblada barba, se ganó la simpatía y el respeto de la mayoría gracias a su guitarra y su sentida forma de entonar. Falleció en 1978 víctima de un accidente de tráfico del que siempre se sospechó que fue provocado por la dictadura militar de la época.

4.- Violeta Parra (Chile, 1917-1967)
Quizá el mayor referente de la música tradicional chilena, cambió la forma de interpretar la música de su país y consiguió expandirla más allá de sus fronteras. El desamor y la melancolía protagonizaron gran parte de sus cancines y su vida, hasta tal punto de llevarla al suicidio como consecuencia de una depresión. Se llegó incluso a crear una película sobre su figura y su vida, “Violeta se fue a los cielos”, símbolo de su influencia en la cultura de su país.

5.- Secos e Molhados (Brasil, 1971-Actualidad)
El grupo liderado por el compositor João Ricardo se caracterizó por adaptar poesía a la música folklórica brasileña además de por su estética (se dice que fueron la inspiración de Kiss), batiendo todos los récords de ventas y público en el Brasil en los 70. Tras varios reciclajes de sus componentes, el grupo sigue manteniendo cierta actividad hoy en día.

6.- Los Cau (Argentina, 1980-1990)
Contrariamente a Secos y Mojados, Los Caú fue una banda argentina que no dudó en copiar estéticamente a Kiss. Lograron una reconocida fama en la época de los 80 con un estilo al que llamaron “El chamame tropical”, una música alegre y creada para el baile con la que sus conciertos lograron se convirtieron en un clamor popular.

7.- Juaneco y su combo (Perú, 1960- Actualidad)
Formado inicialmente por Juan Wong Paredes, pocos grupos han sufrido tantas transformaciones como este conjunto (incluyendo el fallecimiento de cinco de sus miembros en 1977 en un accidente aéreo) hasta llegar al punto en el que se encuentra hoy, con dos grupos homónimos luchando por los derechos del nombre del conjunto. Su estilo folklórico peruano, en el que la vestimenta tiene casi la misma importancia que la música, es una auténtica reivindicación de la música procedente de la Selva Peruana, donde son una leyenda.

8.- La Sonora Matancera (Cuba, 1924-Actualidad)
Creado inicialmente como la Tuna Liberal, en 1935 esta agrupación adoptó finalmente el nombre de La Sonora Matancera, con el que han conseguido convertirse en el grupo más importante de la historia de la música cubana. Decenas de miembros, incluido la siempre recordada Celia Cruz, han pasado por las filas de este colectivo con más de 90 años de historia que aún sigue renovándose en pleno siglo XXI.

9.- Dick El Demasiado (Holanda/Argentina, 1954-Actualidad)
Damos un salto en el tiempo para conocer a este holandés de nacimiento pero argentino de adopción, considerado uno de los maestros de la música latina de fusión del momento. Su mezcla de cumbias con música electrónica son un ejemplo de la vanguardias que dirigen rigen y dirigen la evolución de la música actual. Un auténtico ejemplo de la modernización de la música latina.

10.- Meridian Brothers y Los Pirañas (Colombia, 1989-Actualidad)
El guitarrista y productor Eblis Álvarez lidera estos dos grupos en donde la música electrónica y los sintetizadores juegan con los estilos musicales más populares en Colombia: la cumbia y la salsa en Meridian Brothers y el rock en Los Pirañas. Más música experimental creada para hacernos bailar y transportarnos a lugares desconocidos al mismo tiempo.