Sin duda, la pérdida de Gata Cattana ha sido la peor noticia que ha sufrido la música urbana en muchos años. Pero no sólo se marchó una artista, también se fue una persona extraordinaria, inspiradora, con un aura especial en los ojos, que dejó una huella imborrable en aquellos que la conocían. La pérdida artística fue grande, pero la humana fue mucho mayor.

Con motivo de la salida de su disco póstumo Banzai, algunas de estas personas de su entorno más cercano han accedido a escribir unas palabras para acercarnos un poco más a Ana, la persona que había detrás de Gata Cattana. No ha sido fácil para ellos, así que les damos las gracias por escribir estas cartas que son de recuerdo, nunca de despedida, porque gracias a Banzai ahora podemos tener una pedacito de su arte para siempre. De ese arte suyo en el que todo era sinceridad y belleza.


Ana Llorente, su Madre

Como madre es fácil hablar de una hija, porque empezamos a quererla y a seguirla en el mismo momento que comienza la vida. Pero ser su madre ha sido lo mejor que me ha podido dar la vida y lo más duro el tenerme que despedir tan pronto cuando apenas había empezado a vivir y a desarrollarse en un mundo de adultos. Seguro que todos la conocéis por su parte artística como un referente muy importante en el rap, que ya se quedará en la historia porque Banzai va a ser un antes y un después, por la maestría con la que se mueve por los distintos ritmos que introduce, por la temática siempre reivindicativa mirada desde los ojos de una mujer y sin duda porque sus letras están cargadas de poesía, cultura, optimismo y mucha imaginación, en algunos de sus temas es casi como andar dentro de un sueño.

Pero yo quiero acercaros un poco a quién era Ana I. García Llorente, una chica joven con las ideas muy claras de lo que quería, muy curiosa, con un ansia loca de aprender, que pensaba que un libro siempre tiene cosas que decir, admiradora profunda de los escritores de la generación del 27, apasionada de la historia, la filosofía y la cultura clásica. Que le apasionaba conocer el mundo en que vivía, comprometida con lo que le rodeaba, y creía que lo que se decía si se hacía con música el mensaje podría calar con más fuerza. Encontró la herramienta perfecta en el rap, donde podía conjugar sus dos pasiones. Ella fuerte y arrolladora siendo Gata Cattana la heroína de cómic como ella misma se imaginaba, y esa chica sensible y frágil en apariencia que arremetía con todo lo que veía injusto, capaz de llenarlo todo con su presencia, ruidosa, siempre tarareando, con prisas y con una sonrisa permanente en su cara.

 

Carlos Esteso, su Dj y amigo

Recuerdo cuando actuábamos las primeras veces juntos, éramos jóvenes y nos movíamos donde fuera con tal de poder tocar, lo hacíamos gratis, pero nadie nos quería, incluso cantando Lisistrata, que es una letra que puede tener 7 años, sólo unos pocos y valientes promotores se atrevieron a dejarnos telonear a algún grupo o ponernos en la cola de algún festival no muy grande. Esto sería en 2010 o así, era mi vecina y ensayábamos en mi casa, pero no nos llevábamos muy bien aún, hasta el 2013 ella siempre estaba liada con los estudios, algo que a ella le encantaba, pero yo sabía que podríamos llegar lejos. Siempre le decía que ella no iba a ser política sino rapera, ella se reía, y no fue hasta esa fecha cuando empezamos a vivir juntos en Batán, Madrid. Wiloo, que también vivía con nosotros, se montó un estudio casero, montando el equipo en las mesas típicas de piso de alquiler y pegando difusores con silicona en el techo y tras muchas horas convenciéndola entre los dos, se animó y embarcó en anclas.

Recuerdo que en esa época aún se peleaba con su madre por teléfono, no teníamos manager y todo era una quimera difícil de explicar, incluso a nosotros nos sorprendía la buena acogida que estaba teniendo, y en cuestión de pocos meses ya sonaba en radio nacional. A partir de ahí, todo fue relativamente más fácil, gracias a Radiation, que se aventuró a trabajar con nosotros, nos llegaban bolos y eventos de mayor transcendencia, fue entonces cuando surgió la Gata que todos conocemos. Gata Cattana convenció a Ana de que ese era su destino, y comenzó a crear Banzai, lo que ella sabía que iba a ser un salto a las listas de éxitos. Es una lástima que una simple alergia desconocida truncara todo y acabará su carrera de una forma tan nefasta. Ha pasado un verano desde que tengo el invierno instalado en el cuerpo, desde que se fue, un trago difícil, como si comes arena, y espero que Banzai se convierta en el disco de culto que merece ser, porque es una obra de arte.

 

Aenege, su amigo y Mc

Éramos amigos desde hace 7 años y compartíamos piso desde hacía 2. La acompañé con mis coros en todos sus directos y cuando me encargaba del Poetry Slam de Granada también compartimos momentos que no olvidaré. Todos los días me levanto pensando que me va a enseñar un nuevo poema o una nueva canción. Me siento como si hubiera perdido a una hermana. Ella se fue pronto, le quedaba música por hacer, libros por escribir y política que ejercer. Con Banzai la gente se dará cuenta, realmente, de lo enorme que era. En este trabajo da un paso más y conforma la antesala de todas las grandes cosas que podría haber hecho más adelante. No se trata sólo de la pérdida personal para sus familiares y para las personas que, como yo, la queríamos y estábamos a su lado, que ya es algo devastador, es también la enorme pérdida cultural para este país. Ana era un referente, una luchadora… era prima inter pares, la primera entre los
iguales.

 

Unai Fresnedo, su mánager

Poco a poco ante la inminente salida de Banzai, fui cogiendo fuerzas para enfrentarme a todo esto. No iba a escribir nada pero creo que la oficina que la representaba tiene que dar su aportación. Desde aquella llamada de Rocío no he sido capaz de volver a escuchar una canción entera, incapaz de escuchar su voz y saber que ya no está más entre nosotros, que no tendremos más reuniones, más conciertos, más cosas por las que discutir y celebrar. Pensar en eso me anula el cerebro, me quita las ganas. La pena es enorme porque Ana iba a cambiar el juego. Había luchado muchísimo, se había preparado durante toda su vida y era su momento. Todos los ojos estaban en ella, iba por delante. Puro genio, pero también dulzura, naturalidad. Banzai es un discazo y además del arte de Ana, David Unison esta inspiradísimo para unas producciones que le dan alas a Ana para que nos haya dejado este legado tan magnífico, tan clarividente, tan rico. Y por desgracia único. Qué pena de niña, era todo verdad y bondad, lista como ella sola, ¿por qué ella? ¿por qué ahora? ¿por qué? ¿por qué? Los meses hasta poder hacer realidad su deseo que era publicar este disco han sido durísimos. Perder una hija es lo peor que te puede pasar en la vida, y nuestro ánimo sólo ha sido el de ayudar a Ana y Andrés (sus padres) para que guarden este legado que es una joya. Y lo cuiden, igual que nosotros queríamos cuidar de ella y de su carrera. Había depositado su confianza en nosotros y no íbamos a fallarla. La vida ha sido muy cruel con Ana, pero esperamos que su legado inspire a nuevas generaciones de mujeres a ser valientes, creativas y que nunca se olvide que esa niña de Adamuz estaba señalada para reinar en la música, en lo que se propusiese. Descansa en paz Gata #eterna.

 

Juancho Marqués, su amigo y artista colaborador

Ana era de esas personas que pasan por tu vida para enseñarte algo. Una mujer empoderada y genial, de las que influyen en su entorno sin necesidad de levantar la voz. Con un sentido del humor tan pícaro como inteligente, inquieta y ambiciosa con todo lo que tuviera en mente; casi siempre sonriendo. De su ausencia personal echo de menos los momentos de complicidad y amistad sincera, de las tantísimas risas; de su ausencia artística, la tristeza del proyecto que hablábamos de hacer juntos, y de todo lo que hubiera dejado en la tierra de no haber sido por ese fatal desenlace. Para nosotros siempre será eterna. La más grande.

 

Nico Miseria, su amigo y productor

Conocí a Ana poco tiempo pero bastó para que llegásemos a comprender la forma de trabajar del otro. Siempre me impuso respeto porque me pareció una persona muy intensa desde el primer momento. Para mí su música hablaba de la verdad que nadie quiere oír y aun así, no sé cómo, me era muy fácil imaginarla en el top ranking de éxitos. Versatilidad es la palabra, y como ella misma dijo se mereció tanto la vida que quería, que su muerte resulta una amarga injusticia para los que también lo sabíamos.

Wiloo, su amigo y productor

Mi historia con Ana comenzó hace como 6 o 7 años en Granada. Al principio nos juntábamos los MNCH y conocimos al Carlos (Esteso) por el Ángel (Aenege), después apareció ella y nos integramos todos de puta madre porque compartíamos energía y gracia, con ganas de rapear a todas horas y compartir experiencias. Años después andaba por Madrid buscando casa con un amigo y me encontré que justo llegaba Ana y estaba en las mismas con Carlos, decidimos irnos a vivir todos  juntos y bueno… ahí empezó un poco la historia musical, dijimos vamos a trabajar juntas. Yo creía en Gata Cattana, estaba claro que rompía con sus letras, su desparpajo y su voz. Empezamos a trabajar allí en la casa donde vivíamos y surgió Anclas junto con el recopilatorio de Inéditos, entre 2014 y 2015. Fue una época muy bonita a la par que agobiante porque estábamos en general muy jodidos de pasta y nuestras vidas eran un poco caóticas, mezclando y combinando estudios con trabajos basura. Al final conseguimos hacer algo diferente, creciendo en el ámbito personal y profesional al tiempo que se iban abriendo puertas, época dónde coincidimos gentes maravillosas. Y qué decir de este disco que se nos viene, una auténtica obra de arte. Ana, mientras vivamos serás eterna. Muchas gracias por todo hermosa.

 

Silvia Bianchi, amiga y Directora de Arte

Ha sido un honor diseñar la portada del disco de Ana. No hace ni un año estábamos reunidas para hacer que Banzai estuviese en la boca de todos, claramente nadie se esperaba lo que fuera a pasar, pensábamos en como no explotar demasiado su imagen pero al mismo tiempo por fin desvelar su cara. A veces damos muy poca importancia a las cosas mientras las hacemos, me acuerdo perfectamente el día en que busque posturas de los samurái antes de morir para que ella las repitiera en las fotos. Escuchad las palabras de Ana con cuidado porque nos ha dejado un legado que honrar.