Hace poco más de un año tuve el tremendo placer de editar un libro sobre una de mis grandes pasiones, Bob Dylan. En él desgranaba la última gran trilogía de la carrera del bardo errante, la integrada por los discos “Time Out of Mind” (97), “Love and Theft” (01) y “Modern Times” (06).

Y es que la carrera de Dylan, entre un montón de interpretaciones, puede explicarse en base a supuestas trilogías, a menudo negadas por el autor. Que si la trilogía del mercurio, que si la trilogía cristiana, que si la trilogía folk… El propio Dylan se ha encargado de desmitificar esa y muchas otras teorías aunque quizá es la primera de ellas, la integrada por los discos “Bringing It All Back Home” (65), “Highway 61 Revisited” (65) y “Blonde on Blonde” (66) la que ha estado más cerca de ser admitida como un conjunto por el propio autor cuando en 1968 declaraba en la revista Malibú que “yo siempre oigo otros instrumentos como deberían sonar. Lo más cerca que he estado nunca del sonido que oigo en mi cerebro fue en algunos cortes concretos del álbum Blonde On Blonde. Ese sonido fino de mercurio. Oro metálico y brillante, todo lo que eso implica. Ese es mi sonido particular. No siempre he sido capaz de conseguirlo. En la mayor parte de los casos me he estado inclinando por una combinación de guitarra, armónica y órgano, pero ahora me encuentro a mí mismo inclinándome hacia un territorio en el que hay más percusión y ritmos soul, ritmos anímicos. Fue en «I Want You». Fue un montón de aquel material. Fue también el álbum anterior a éste, Highway 61 Revisited. También en Bringing It All Back Home. Ese es el sonido que siempre he oído. Posteriormente las canciones se fueron haciendo más definidas, pero eso no les aportó necesariamente más fuerza. El sonido fue todo lo mejor que en aquel momento resultaba que podía ser. Tengo que volver al sonido que me haga recuperar todo aquello”. Quizá por eso, por ese reconocimiento implícito de su valor como conjunto, Bob Dylan y su compañía decidieron que el volumen 12 de sus conocidas Bootleg Series estuviera dedicado a ese período bajo el subtítulo de The Cutting Edge 1965-1966.

La edición de The Bootleg Series Volume 12 recoge tomas alternativas, descartes y también grabaciones inéditas de los tres álbumes integrantes de la llamada trilogía del mercurio, el momento en que Bob Dylan probablemente cambia el destino de la música de nuestro tiempo al sustituir las guitarras acústicas por eléctricas y abrazar el rock. Su publicación se ha realizado en tres tipos de formato: una edición de dos CDs, una edición llamada Deluxe con seis CDs y una limitadísima edición de 5.000 copias con hasta 18 CDs destinada a los seguidores más acérrimos. En este informe nos quedaremos en un término medio y haremos un pequeño análisis o guía de escucha de la edición de seis discos.

DISCO 1

El primer disco que nos encontramos se centra  prácticamente en exclusiva en las sesiones de grabación de “Bringing It All Back Home” celebradas entre el 13 y el 15 de enero de 1965 en los estudios de Columbia de Nueva York. Hasta cuatro tomas distintas de la misma canción, «Love minus zero / No limits», abren el disco con una mayoría de temas que, en una versión u otra acabarían en el álbum oficial dejando el resto para ser conocidas en grabaciones piratas o en el primer volumen editado de las Bootleg Series.

Como canción representativa de este primer disco escogemos una de las dos versiones alternativas de «Subterranean Homesick Blues» grabada, en este caso, el 14 de enero de 1965. En la edición de 18 discos encontraremos una tercera versión, todas incluidas también en el disco 1.

DISCO 2

El segundo disco no se olvida de “Bringing It All Back Home” aunque introduce las sesiones de “Highway 61 Revisited”, estas celebradas en un período más amplio. Concretamente entre el 15 de junio y el 28 de agosto de 1965 en los mismos estudios. El espíritu de las Bootleg Series se manifiesta aquí en todo su esplendor y vemos como los instrumentos aparecen y desaparecen según las versiones de algunas canciones.

La canción que hemos escogido, titulada en un primer momento «Phantom Engineer», acabó convertida en «It Takes a Lot to Laugh, It Takes a Train to Cry», que sería el track tres del disco publicado. Cuatro versiones podemos disfrutar en la edición que nos ocupa y ¡hasta 8! en la edición de 18 discos completando, en este caso, buena parte del disco 3.

DISCO 3

No hay duda de qué disco protagoniza el tercer disco. O mejor dicho qué canción. Y es que aquí nos vamos a encontrar con hasta 20 tomas distintas de la legendaria «Like a Rolling Stone», eterna opositora a mejor canción de la historia de la música rock y a la que Greil Marcus fue capaz de dedicar un libro completo.

Todas las sesiones de la canción en la que, como es de sobras conocido el órgano de Al Kooper acabó figurando por casualidad para convertirse en una de sus señas de identidad, se celebraron entre el 15 y el 16 de junio, correspondiendo a la segunda de estas fechas la versión seleccionada para ilustrarlo. Sin duda una documento único para entender la evolución de una canción esencial. Como curiosidad, en la edición más completa éste se convierte en el disco cuatro.

DISCO 4

En el cuarto disco ya asoma la cabeza el celebérrimo doble “Blonde on Blonde”, compartiendo honores con la autopista 61 en versiones no conocidas, a no ser que en tu discografía contaras con suculentos piratas auténticos de la época como “Highway 61 Revisited sessions – 1965 Revisited” o “As Good As It Gets”. Además se incluye alguna canción como «Jet Pilot» que acabaría incluida en “Biograph” (85).

Dos versiones de «Can You Please Crawl Out Your Window?» abren el disco. Una toma alternativa que es la que incluimos grabada el 30 de Julio de 1965 y otra ya conocida, aunque al llegar a la pista 17 nos encontramos con otra versión más de la misma canción.

DISCO 5

Como es evidente tratándose de un disco doble, los dos últimos CDs de la edición de seis discos están dedicados a las sesiones de “Blonde on Blonde” celebradas entre el 5 de octubre de 1965 y el 10 de marzo de 1966 entre los estudios que Columbia tenía en Nueva York y Nashville.

7 canciones para 15 versiones distintas integran el disco siendo la más representada «She’s Your Lover Now» con hasta cuatro tomas, incluyendo un ensayo que es la que reproducimos, grabada el 21 de enero de 1966. Quizá lo mejor del disco, eso sí, sean las versiones de «Visions of Johanna», especialmente las aceleradas, muy diferentes a la toma final.

DISCO 6

Muchos son los discos piratas de Bob Dylan que han recogido material de las sesiones de “Blonde on Blonde”. En concreto el llamado “Blonde on Blonde, The Recording Sessions” las recoge al completo con hasta 20 tomas, por ejemplo de canciones como «Fouth Time Around».

En general, las tomas recogidas de “Blonde on Blonde” (con excepciones) son las que se asemejan más a las que finalmente acabaron apareciendo en el lanzamiento oficial. Un ejemplo es esta «Just Like a Woman», grabada el 8 de marzo de 1966 y que poco se diferencia en cadencia o incluso fraseo de la toma final.

¿18 DISCOS?

Muchos deben estar preguntándose ya ¿vale la pena hacerse con la edición de 18 discos? ¿No es eso una exageración? Pues miren, como todo, depende. Si ustedes son de los que quieren tenerlo todo, absolutamente todo de su dylanísima, no hay duda, aunque si solo son los que entienden estos lanzamientos como partes de la historia, con la edición de 6 discos van más que servidos. En ellos hay mucho, muchísimo, en lo que indagar. Solo hay que tener ganas de hacerlo. Aunque no negarán que la edición para coleccionistas, como muestra el siguiente video, es tan apetecible como sabrosa.