Enofestival ¡Viva el vino!
ENOFESTIVAL
Fecha del evento:
sábado, 04 de febrero de 2012
Redactor:
Miguel Díaz Herrero
Sala:
Palacio de Vistalegre / Madrid
Ciudad:
Madrid
Pais:
España
Promotor:
Enopassión
Fotografo:
Alfredo Arias
Entre tanto festival como ofrece nuestra agenda musical la propuesta de EnoFestival se presentaba más que interesante. Un concierto de un día de duración, incluyendo catas y stands con posibilidad de saborear caldos de nuestras principales denominaciones de origen mientras vemos a algunos de los nombres más importantes de la escena indie iba a ser, decididamente, más que una buena forma de hacer atractivo un gélido fin de semana de febrero. A pesar de que una organización solícita y eficaz, pero algo lenta (primera edición, amigos, no lo olvidemos) nos hizo perdernos la interesante propuesta de Modelo de Respuesta Polar, el show de Christina Rosenvinge significó un buen pistoletazo de salida para el festival. Con el público aún tímido, atento a partes iguales al comercio/ bebercio que a la música, fue un lujo ver y escuchar a una banda que incluye en directo las guitarras y coros de Raúl “Refree” y el chelo de Aurora (Boat Beam). Acompañamientos perfectos para la voz de Christina, que cada vez canta mejor, e hizo un buen repaso de sus mejores canciones. A saber, “La distancia adecuada”, la hermosa “Anoche (El puñal y la memoria)”, “Mi vida bajo el agua”, “Toc toc”, “Canción del eco”, o una sorprendente deconstrucción de su éxito pretérito “1.000 pedazos”.
A continuación, Tachenko dieron buenas muestras de ese pop susceptible de dejarte una enorme sonrisa en la cara. Vinadé y los suyos abrieron con temas de su última entrega, y después se fijaron en “Esta vida pide otra”, probablemente el disco más inspirado de su carrera (“Hacia el huracán”, la maravillosa “El mundo de acaba”). Y definitivamente con “Amable” y “Nataciones” nos llevaron a tiempos felices de festivales veraniegos y sol. Recuerdos que quedaron redondeados por su (buena) versión de “Mediterráneo” de Serrat. Momento de ir a las correspondientes catas, en un tiempo de descanso adecuado en extensión (¿quizá un poco largo?) para aquellos que nos gusta “comentar la jugada” y socializar entre concierto y concierto.
Los Lobos Negros, con su rock and roll y su incitación al bailoteo, a la que el público se rindió en general, pusieron una nota bien distinta entre el pop de corte indie predominante. Los veteranos rockeros mezclaron versiones y temas clásicos con temas de su nuevo disco (“¿Qué fue de ti?”).
El que se iba a encontrar con problemas técnicos era Ramón Rodríguez y sus The New Raemon. Con un público cada vez más numeroso, su magnífica banda (incluyendo tres guitarras, violín y teclados) tuvo que parar en medio de “El refugio de Superman”, puesto que era imposible escuchar al cantante. Antes (“Lo bello y lo bestia”, “Kill Raemon”, “Sucedáneos”) y después (“La cafetera”, “El saben aquel que diu”, “Te debo un baile”, “Consciente hiperconsciente”) dieron buena cuenta de los temas favoritos del público, y alcanzaron el punto álgido de emoción colectiva con (claro) “Tú, Garfunkel”. La “caja” iba a llenarse definitivamente con Nacho Vegas (en la foto), que contó además con un público entregadísimo que cantó por igual los temas de su nuevo disco que canciones más antiguas como “Días extraños” (de su disco con Bunbury), y The Right Ons, que dieron un auténtico espectáculo de rock con mayúsculas.
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